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Julio 23, 1928
El alma que vive en el Fiat es el punto luminoso
en el mundo. Todo fue creado para el alma.
(1) Continuando mi acostumbrado abandono en el Fiat Supremo, hubiera querido abrazar a
todos y a todo para hacer que todo se volviera Voluntad Divina, y mi dulce Jesús saliendo de
dentro de mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, el alma en que está mi Voluntad es el punto luminoso en el mundo, y así como
se ve un sol bajo la bóveda del cielo, que con sus rayos inviste la tierra y con su vida de luz,
penetrando por todas partes embellece, colorea, fecunda toda la tierra, así se ve otro sol más
bello, más resplandeciente en el punto del mundo, esto es en el alma donde reina mi Querer
Divino, y sus rayos se agrandan y se ensanchan tanto, que abrazan todo y a todos; cómo es
bello ver desde el Cielo estos puntos luminosos en el fondo de la tierra, no parece más tierra
sino Cielo, porque está el Sol de mi Fiat, sus rayos embellecen, fecundan y ponen tal variedad
de colores divinos, que comunican con su vida de luz la variedad de las bellezas del Creador;
donde están estos puntos luminosos viene impedida la corriente del mal, mi misma justicia se
siente desarmar por la fuerza de esta luz y cambia los flagelos en gracia, estos puntos son la
sonrisa de la tierra, su luz es anunciadora y portadora de paz, de belleza, de santidad, de vida
que jamás muere, se pueden llamar los puntos afortunados de la tierra, porque está en medio a
ellos la luz que jamás tiene ocaso, la vida que siempre surge, en cambio donde no están estos
puntos luminosos la tierra es oscura, y si algún bien hacen, son como aquellas pequeñas luces
que no tienen rayos, porque falta en aquel bien la fuente de la luz, y por eso no tiene fuerza ni
virtud de ensancharse y de alargarse, y faltando la fuente están sujetas a apagarse y la tierra
queda oscura, como sepultada en densas tinieblas, porque la voluntad humana es anunciadora
y portadora de males, de turbaciones, de desorden y similares. Así que el alma donde no reina
mi Querer exhala tinieblas, sombras e inquietudes, y si hace algún bien, es un bien investido de
niebla, su aire siempre es malsano, sus frutos inmaduros, su belleza descolorida, todo al
contrario donde reina mi Voluntad, ésta es la verdadera reina que domina todo, da paz a todos,
hace bien a todos y es la bien querida por todos, y mientras hace bien a todos no tiene necesidad
de ninguno, porque la fuente de mi Querer que posee le suministra todos los bienes”.
(3) Después seguía mi giro en el Querer Divino para llevar todas las cosas creadas a mi
Creador, cielo, sol y todo, como adoración profunda a mi Dios y poderle decir: “Cielo me has
dado, estrellas, sol, mar, y yo todo te lo devuelvo como correspondencia de mi amor”. Pero
mientras esto pensaba, mi dulce Jesús me ha dicho:
(4) “Hija mía, ¡ah! sí, todo lo he creado para ti y todo te lo he dado, cada cosa que creaba
pensaba primero en hacerte el don y después la hacía salir, te hice tantos de estos dones que
no tienes donde tenerlos, y mi amor para no tenerte tan llena y estorbada te dio el espacio dónde
tenerlos, en modo que mientras te los gozas, ahora una cosa, ahora otra, a tu placer, no estás
obstruida, teniendo cada uno su puesto para estarse a tu disposición. Ahora, si tú supieras
nuestro contento cuando vemos a nuestra pequeña hija tomar su vuelo en nuestra Voluntad para
traernos el cielo, las estrellas, el sol y todo lo demás para correspondernos con los mismos
dones que le hemos dado, Nosotros sentimos nuestra misma gloria, nuestro amor, la repetición
de nuestras obras, y conociendo que si ella tuviese poder de hacerlas, las haría para tener
siempre la primacía en nuestro amor hacia quien vive en nuestro Fiat, le damos el mérito como
si la criatura hubiese hecho el cielo por amor nuestro, el sol, el mar, el viento, en suma, todo, le
correspondemos como si ella nos mantuviera toda la Creación para darnos gloria y decirnos que
nos ama. Mi Voluntad ama tanto a quien vive en Ella, que no hay cosa que ha hecho o pudiese
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