que el Fiat transportaba Consigo a la Tres Divinas Personas. Ahora, mientras mi mente me la
sentía perdida en la luz del Fiat, mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi interior y me ha dicho:
(8) “Hija mía, cuando mi Querer tenga su reino sobre la tierra y las almas vivan en él, la fe no
tendrá más sombra, no más enigmas, sino todo será claridad y certeza, la Luz de mi Querer
pondrá en las mismas cosas creadas la visión clara de su Creador, lo tocarán con la mano en
todo lo que ha hecho por amor de ellos. Entonces, el querer humano es sombra a la fe, las
pasiones son nubes que obscurecen la luz clara de ella, y sucede como al sol cuando densas
nubes se forman en el aire, que a pesar de que el sol está, la nubes se ponen contra la luz y
parece oscuro como si fuera de noche, y a quien no hubiese visto jamás el sol, le costaría trabajo
creer que está el sol, pero si un viento impetuoso hiciera desaparecer las nubes, tocando con
su mano su brillante luz, ¿quién osaría decir que no existe el sol? Así se encuentra la fe porque
no reina mi Voluntad, son casi como ciegos que deben creer a los demás que existe un Dios, en
cambio reinando mi Fiat Divino, su luz los hará tocar con la mano la existencia de su Creador,
por lo tanto no será más necesario que otros lo digan, así que las sombras, las nubes, no
existirán más”.
(9) Pero mientras esto decía, Jesús hacía salir una oleada de alegría y de luz de su corazón,
que dará otra vida a las criaturas y con énfasis de amor ha agregado:
(10) “¡Cómo suspiro el reino de mi Querer, él pondrá término a los males de las criaturas y a
nuestros dolores, Cielo y tierra sonreirán juntos, nuestras fiestas y las de ellos retomarán el
orden del principio de la Creación, pondremos un velo sobre todo, a fin de que las fiestas no
sean interrumpidas más”.
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24-25
Julio 4, 1928
Necesidad de los anticipos para obtener el reino de la Divina
Voluntad. La Divina Voluntad vuelve ligero todo, como si
fuese una pluma, y por eso todo se puede abrazar.
(1) Continuando mi giro en el Fiat Divino pensaba entre mí: “¿Para qué sirven estas
repeticiones continuas de pedir y pedir el reino de la Divina Voluntad, y la repetición de girar en
Ella para comprometerla a ceder su reino, a fin de que venga a dominar en medio de las
criaturas?” Mientras estaba en esto mi amado Jesús se ha movido en mi interior y me ha dicho:
(2) “Hija mía, cuando se quiere hacer una compra se dan los anticipos, y por cuantos más
anticipos se dan, tanto más queda asegurada la compra y menos queda por pagar cuando se
hace la compra definitiva. Ahora, queriendo tú el reino de mi Voluntad, es necesario que des
los anticipos, y cada vez que tú giras en Ella y pides y vuelves a pedir su reino y haces tus actos
por todos con el mismo fin, tantos anticipos agregas para asegurarte la adquisición del reino de
mi Fiat Divino, y como es su adquisición lo que quieres hacer, es necesario que tus actos sean
hechos en Ella, que adquieran el valor de moneda acuñada por mi Voluntad Divina, de otra
manera no sería moneda válida y que pueda tener curso para la adquisición de Ella, sería como
una moneda fuera del reino, porque quien Voluntad Divina quiere adquirir, debe dar actos de
anticipo hechos en Ella, y Ella se digna acuñarlos con el valor de su Fiat, de modo que el alma
puede dar los anticipos necesarios para su adquisición. He aquí para qué sirven tus giros en mi
Fiat, los actos que haces en Él, el pedir y volver a pedir que venga su reino, todas son cosas
necesarias y que se requieren para su gran adquisición, ¿no hice Yo lo mismo para la
Redención? Debí pagar el anticipo de mis actos ante a mi Padre Celestial, y debí pagar por
todos para obtener el reino de la Redención, y cuando desembolsé todo el pago, entonces me
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