vendrán. Si esto hacen en el bajo mundo, mucho más Yo. Cuando debo dar cosas importantes,
bienes universales, quiero que pueblos enteros me lo pidan, y tú debes formar estos pueblos,
primero con hacer conocer todos los conocimientos sobre mi Fiat Divino, segundo girando por
todas partes, moviendo Cielos y tierra a pedir el reino de mi Divina Voluntad”.
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24-18
Junio 3, 1928
Las verdades son escalera para subir a Dios. El aislamiento. La
Voluntad Divina es la que revelará al hombre los secretos de la
Creación. Ejemplo del niño que duerme.
(1) Continúo mi abandono en el Querer Divino, y girando en Él mi pobre mente se ha
transportado al Edén, en el acto en el cual Dios estaba formando la naturaleza del hombre antes
de infundirle el alma, y pensando en el gran amor con el cual el Supremo Creador formaba el
cuerpo humano, y que antes de que Adán existiese, al formar su cuerpo lo amaba con amor de
Padre que ama su parto, y que no existiendo aún la vida del alma de Adán no le correspondía
con su amor, y por lo tanto el amor divino quedaba aislado sin la compañía del amor de su
criatura. Entonces no era justo que su amor quedase sin la correspondencia del pequeño amor
de quien tanto amaba, y por eso pensaba entre mí: “La Voluntad Divina es eterna, y lo que se
hace en Ella está siempre en acto y no pierde jamás el acto presente”, por eso, en el Fiat yo
quiero anticipar el amor de Adán y acariciar a mi Creador con mi amor, y en el acto en que forma
el cuerpo humano quiero hacer eco a su amor para decirle: “En tu Querer siempre te he amado,
aun antes de que todas las cosas existieran”. Entonces mientras esto y otras cosas pensaba,
mi siempre amable Jesús me ha estrechado fuertemente en sus brazos diciéndome:
(2) “Hija mía, cómo estoy contento por haberte manifestado tantas verdades sobre mi Querer
Divino, todas mis verdades que te he dicho sobre Él son escaleras que sirven, a ti para subir en
los actos de mi Eterno Querer para encontrar en acto el primer acto nuestro, que tiene virtud de
ser siempre presente y darnos la alegría, la felicidad de la correspondencia de tu amor, y nos
sirven a Nosotros para descender hacia ti, para buscar la compañía de aquélla por la cual
obrábamos y amábamos tanto. Cómo es dulce la compañía de quien se ama, está llena de
alegrías inolvidables, y cómo es amargo el aislamiento y no gozar de la presencia de quien tanto
se suspira, se ama, y por la cual se obra. Nosotros mientras formábamos la naturaleza del
hombre, antes de infundirle la vida, hacíamos como un padre o una madre cuando duermen a
su hijo, que llevados por la ternura, por amor irresistible, contemplan, besan y estrechan a su
seno al hijo que duerme, y el hijo, como duerme no sabe nada. Si supieras hija mía cuántos
besos, cuántos abrazos amorosos dimos a la naturaleza humana antes que le diéramos la vida,
y fue en la hoguera de nuestro amor que infundiéndole el aliento le dimos la vida dándole el
alma, y al cuerpo el respiro, el latido, el calor, así que el respiro que tú sientes es nuestro, el
latido que te late en el corazón es nuestro, el calor que tú sientes es el toque de nuestras manos
creadoras, que tocándote te infunde el calor, y conforme respiras Nosotros sentimos nuestro
respiro que respira en ti, conforme late tu corazón así sentimos nuestro latido de vida eterna que
late en ti, y conforme sientes el calor, es nuestro amor que circula en ti y continúa su obra
creadora y conservadora para calentarte...
(3) Tú debes saber hija mía, que nuestro Querer es el revelador de la obra de la Creación,
sólo Él puede revelar todos los secretos de amor escondido en la Creación, Adán no supo todo,
cuántas estratagemas y finezas amorosas pusimos al crearlo, el alma y el cuerpo; Nosotros
hicimos como un padre que no dice todo junto a su pequeño hijo, sino que conforme crece quiere
darle las sorpresas diciéndole cuánto lo ama; cuánto ha hecho por él; cuántas finezas amorosas,
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