(6) “Hija mía, si tú supieras cuánto amo estos escritos, ellos me cuestan más que la misma
Creación y Redención, cuánto amor y trabajo he puesto en estos escritos, me cuestan mucho,
mucho, tienen dentro todo el valor de mi Voluntad, son la manifestación de mi reino y la
confirmación de que quiero el reino de mi Voluntad Divina en medio a las criaturas, el bien que
harán será grande, serán como soles que surgirán en medio a las densas tinieblas del querer
humano, como vidas que pondrán en fuga la muerte a las pobres criaturas, ellos serán el triunfo
de todas mis obras, la narración más tierna, más convincente de cómo amé y amo al hombre.
Por eso los amo con tal celo que los custodiaré en mi corazón divino, no permitiré que ni siquiera
una palabra se pierda; ¿qué cosa no he puesto en estos escritos? Todo, gracia sobreabundante,
luz que ilumina, calienta, fecunda, amor que hiere, verdades que conquistan, atractivos que
raptan, vidas que llevarán la resurrección del reino de mi Voluntad. Por eso también tú
aprécialos y tenles la estima que merecen y goza del bien que harán”.
(7) Después seguía mi abandono en el Fiat, me sentía toda investida por su luz interminable,
y mi adorable Jesús ha agregado:
(8) “Hija mía, en cuanto el alma se decide a vivir en mi Voluntad Divina, sin dar más vida a la
suya, Yo, para estar seguro y para dar seguridad a ella, la ato con cadenas de luz, y hago esto
para no quitar el libre albedrío, don dado a la criatura en la Creación, y lo que Yo doy una vez
no lo quito, a menos que la propia criatura rechace mis dones, por eso la ato con la luz, porque
queriendo se puede salir cuando quiera, pero para salir debe hacer un esfuerzo increíble, porque
estas cadenas de luz investirán sus actos, y en cada acto suyo sentirá y verá la belleza, la gracia,
la riqueza que esta luz comunica a sus actos y que formará el encanto y el verdadero eclipse al
querer humano, de modo que se sentirá feliz y honrada de ser atada con estas cadenas tan
nobles que le llevarán tanto bien, y deseará que el querer humano no tenga más vida en sus
actos y suspirará con ardor que el Querer Divino tome su puesto. Así que se sentirá libre y
atada, pero no forzada, sino espontánea en su libre voluntad, alentada por el gran bien que le
viene, de modo que verá sus actos circundados por tantos anillos de luz que formando cadenas
la transforman en la misma luz, y en cada acto suyo el alma emitirá tantas voces armoniosas y
bellas, como sonidos argentinos, que hiriendo el oído de todo el Cielo, hará conocer que mi
Voluntad Divina está obrando en la criatura”.
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23-43
Marzo 11, 1928
Diferencia entre Jesús y la Virgen. Toda la Vida escondida de Jesús en
Nazaret fue el llamado del reino de la Voluntad Divina sobre la tierra.
La voluntad humana es la fuente del bien o del mal.
(1) Estaba pensando en qué diferencia habría entre la Virgen Santa y mi amable Jesús, siendo
que en los dos el Querer Divino tenía su Vida, su pleno dominio, su reino, y mi dulce Jesús
moviéndose en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, en Mí y en la Reina Celestial una era la Voluntad que nos animaba, una la Vida,
pero entre Ella y Yo había una diferencia tal como entre una habitación en que por todas partes
le entra la luz del sol, de manera que la luz la inviste, la domina, no hay parte de esta habitación
en que la luz no tiene su puesto de reina, por tanto ella es presa de la luz, recibe siempre luz y
crece bajo el influjo de la luz; en cambio otra habitación posee dentro de ella la esfera del sol,
así que la fuente de la luz no la recibe de afuera, sino que la posee dentro, ¿no hay diferencia
entre la una y la otra? Esta misma diferencia hay entre mi Mamá y Yo, Ella es la habitación
investida por la luz, se hizo presa suya y el Sol de mi Voluntad le daba siempre, siempre, la
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