comunicadas por Ti, pero las sorpresas de las nuevas fiestas no están en su poder, lo que no
sucede para Ti”. Y Jesús ha agregado:
(4) “Cierto hija mía, para Nosotros es siempre fiesta y nadie puede mínimamente ensombrecer
el océano de nuestras nuevas alegrías y felicidades sin término que nuestro Ser Divino contiene
en Sí mismo, pero hay una fiesta que viene formada en el acto cuando nuestro Ser Divino
rebosando de amor hacia la criatura manifiesta sus verdades; ver doblemente feliz a la criatura,
tantas veces de más por cuantas verdades de más le manifestamos, es para Nosotros una
nueva fiesta. Poner fuera nuestras verdades que salen de la fuente de nuestras alegrías,
preparar la mesa de nuestra felicidad a la criatura que contiene la verdad, verla festejar junto
con Nosotros, sentada a nuestra misma mesa para alimentarse de nuestro mismo alimento, es
para Nosotros una nueva fiesta. Las fiestas, las alegrías, vienen formadas en las
comunicaciones, el bien aislado no lleva fiesta, la alegría estando sola no sonríe, la felicidad sola
no banquetea, y además, ¿con quién debe festejar, sonreír, banquetear, si no encuentra a quién
hacer esta fiesta, sonreír juntos, embelesarse mutuamente? Por eso la unión forma la fiesta, el
volver contenta a otra criatura forma el contento propio. He aquí por qué, si tenemos nuestras
nuevas fiestas que no nos faltan jamás, nos falta la nueva fiesta que no damos a la criatura. Si
tú supieras nuestra alegría y felicidad al ver tu pequeñez sentarse a nuestra mesa, alimentarse
de las verdades de nuestro Supremo Querer, sonreír de cara a su luz, tomar nuestras alegrías
para hacerte el depósito en ti misma de nuestras riquezas, embellecerte de nuestra belleza, y
como embriagada por tanta felicidad oírte repetir: ‘Quiero el reino de tu Fiat’. Quisieras arrollar
Cielo y tierra para pedirme mi Fiat, para obtener el intento, ¿y para hacer qué? Para volver feliz,
de tu misma felicidad a toda la familia humana; parece que tu fiesta no está plena si no vuelves
felices a los demás con tu misma felicidad que contienes en virtud de mi Voluntad. Si tú pudieras
hacer conocer a todos todo lo que conoces de Ella, y hacer gustar a todos la felicidad que posee,
¿no sería para ti una fiesta de más, y no te sentirías doblemente feliz por la felicidad de los otros
comunicada por ti?”
(5) Y yo: “Cierto Amor mío, que si pudiera arrollar a todos en tu Santo Querer, cómo estaría
más feliz y contenta”.
(6) Y Jesús: “Y bien, así soy Yo, a nuestra felicidad que jamás se agota y que nos tiene
siempre en fiesta, se agregaría a nuestra fiesta la felicidad de la criatura, por eso cuando te veo
suspirar por mis verdades para conocerlas, Yo me siento atraído a manifestarlas y digo: ‘Quiero
gozar mi nueva fiesta con mi pequeña hija, quiero sonreír junto con ella y embriagarla de mi
misma felicidad.’ Así que en estos días de silencio te ha faltado a ti nuestra nueva fiesta, y a
Nosotros la tuya”.
(7) Entonces ha hecho silencio y después ha agregado: “Hija mía, en cuanto tú te decides a
fundirte en mi Fiat Divino y formar en Él tus pensamientos, palabras y obras, así haces la llamada
a mi Voluntad, y Ella, sintiéndose llamada, responde a la llamada reflejando su luz en tu acto, y
con su Luz tiene virtud de vaciar aquel acto de todo lo que puede haber de humano y lo llena de
todo lo que es divino, así que mi Querer Divino se siente llamado por tus pensamientos, por tus
palabras, por tus manos, por tus pies y por tu corazón, y Él refleja su Luz en cada uno de ellos,
los vacía de todo y ahí forma su Vida de Luz, y como la luz contiene todos los colores, así mi
Querer Divino pone un color divino suyo a los pensamientos, otro a las palabras, otro a las
manos y así de todo lo demás de tus actos, y conforme tú los multiplicas, así multiplica sus
colores divinos investidos por su Luz, y ¡oh! cómo es bello el verte investida de tanta variedad
de colores y matices divinos, por cuantos pensamientos, actos y pasos tú haces, te dan tal
belleza todos estos colores y Luz Divina, que es un encanto el verte y todo el Cielo quisiera
gozar de tales bellezas con que mi Fiat ha investido a tu alma. Por eso tu llamado a mi Voluntad
Divina sea continuo”.
+ + + +
1436 sig