fuerza, y fue el hombre fuerte; a los profetas les reveló lo que correspondía al futuro Redentor,
y fueron hombres profetas; y así de todos los demás que se han distinguido como prodigiosos y
de virtud no común, de acuerdo al acto que sacaba mi Querer Divino, si prestaban su adhesión
y correspondían, así recibían el bien del acto de Él. Esto no es reinar hija mía, ni forma el reino
de mi Querer, para formarlo no se requiere un solo acto, sino el acto continuado que Él posee,
esto es lo que quiere dar a las criaturas para formar su reino, su acto continuado de potencia,
de felicidad, de luz, de santidad, de belleza insuperable; lo que mi Fiat es por naturaleza, quiere
que las criaturas lleguen a ser en virtud de su acto continuo que contiene todos los bienes
posibles e imaginables. ¿Dirías tú que un rey reina sólo porque ha hecho una ley, ha dado un
bien a su pueblo? Ciertamente que no, el verdadero reinar es formar la vida de los pueblos con
todas las leyes, dando el régimen decoroso, conveniente, recto y justo a la vida de ellos,
dándoles todos los medios necesarios a fin de que nada les falte para su bien. El rey para reinar
debería tener su vida en medio de los pueblos y hacer una su voluntad y sus bienes con ellos,
de modo que el rey debía formar la vida del pueblo y ellos la vida del rey, de otra manera no es
un verdadero reinar. Esto es el reinar de mi Voluntad, volverse inseparable de los hijos de su
reino, darles todo lo que posee hasta desbordar fuera, para tener hijos felices y santos con su
misma felicidad y santidad. Ahora, de aquí se ve que a pesar de los tantos prodigios y milagros
que los santos, los profetas, los patriarcas han hecho, no han formado mi reino en medio a las
criaturas ni han hecho conocer su valor, ni el gran bien que posee mi Voluntad, ni lo que puede
hacer y quiere dar, y la finalidad de su reino, porque faltaba su acto continuado, su vida
permanente en ellos, y por eso, no conociéndola a fondo, se han ocupado de otras cosas que
correspondían a mi gloria y a su bien, y a mi Voluntad la han puesto a un lado, esperando otro
tiempo más propicio, cuando la paterna bondad se complazca, primero de hacer conocer y
después dar un bien tan grande y un reino tan santo que ellos ni siquiera soñaban. Por eso sé
atenta y sigue tu vuelo en el Fiat Divino”.
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23-16
Noviembre 18, 1927
Cuando Dios manifiesta una nueva verdad a la criatura, es una nueva
fiesta para Dios y para ella. En cuanto el alma se decide a hacer su acto
en el Querer Divino, así llama al Fiat Divino a reflejar con su luz en su
acto, el cual tiene virtud de vaciarlo de todo lo que no es luz.
(1) Me sentía afligida por las acostumbradas privaciones de mi dulce Jesús, pero toda
abandonada en su amable Querer. Entonces pensaba entre mí: “En estos días mi sumo Bien
Jesús no me ha dicho nada, todo ha sido un profundo silencio, apenas algún movimiento de Él
me hacía sentir en mi interior, pero sin ninguna palabra”. Mientras esto pensaba se ha movido
en mi interior diciéndome:
(2) “Hija mía, cuando Dios no manifiesta otras verdades, la Voluntad Divina está como
suspendida, no agrega otros bienes hacia las criaturas, por lo tanto para Dios y para la criatura
no existe la fiesta que la verdad lleva consigo”.
(3) Yo al oír esto he dicho: “Para Ti es siempre fiesta, porque tienes contigo todas las
verdades, pero para la pobre criatura la fiesta es interrumpida, porque no posee la fuente de
todas las verdades, así que cuando su Creador no le comunica otras verdades, las nuevas
fiestas quedan interrumpidas para ella, a lo más se goza aquellas fiestas que ya le fueron