el molde divino. El tercer modelo lo debe hacer quien debe hacer regresar el reino de mi
Voluntad, por eso tus deberes son grandes, a tus modelos serán modelados todos aquellos de
los otros, y por eso en todos tus actos haz que corra la Vida de mi Querer Divino, a fin de que
te suministre todo lo necesario que se requiere, y así todo irá bien, y tu Jesús estará junto contigo
para hacerte llevar a cabo bien sus modelos divinos”.
+ + + +
23-15
Noviembre 13, 1927
Cómo el Verbo estaba en el centro de la Humanidad de Jesús y cómo
obraba. Gran diferencia entre el reinar de la Voluntad Divina y
entre la santidad de los santos, aunque hayan hecho milagros.
(1) Estaba siguiendo mi giro en el Querer Divino, y habiendo llegado a los actos que hizo en
la Humanidad de Nuestro Señor, mi dulce Jesús moviéndose en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, el Verbo Divino en mi Humanidad estaba como centro de vida en Ella, éramos
inseparables el uno y la otra, pero como mi Humanidad tenía sus límites y el Verbo era sin
límites, inmenso e infinito, no pude restringir dentro de Ella toda la luz interminable del Verbo,
esta luz desbordaba fuera, de modo que sus rayos desbordando fuera del centro de mi
Humanidad, salían de mis manos, de mis pies, de la boca, del corazón, de los ojos, de todas las
partes de mi Humanidad, de modo que todo mi obrar corría en esta luz, que más que rayos
solares investía todo y buscaba todos los actos de las criaturas para darles sus actos, a fin de
que los actos de ellas, investidos por su luz, tomasen la forma de los suyos y fundidos juntos
adquirieran el valor, la belleza de sus actos. ¿Pero cuál no fue el dolor de mi Humanidad al ver
rechazados por las criaturas, en la misma luz del Verbo eterno, sus actos, e impedirles la
transformación que quería hacer en las criaturas? Cada acto suyo rechazado era un dolor, y
cada acto de las criaturas se convertía para mi Humanidad en amargura y ofensa. Cómo es
duro querer hacer el bien, hacerlo y no encontrar quién reciba este bien; este dolor dura aún,
porque todo lo que hizo mi Humanidad en la luz del Verbo Eterno existe y existirá siempre, y
siempre está en acto de hacer lo que una vez fue hecho, y está como en asecho esperando que
la criatura reciba la transmisión de sus actos a fin de que uno sea el acto, uno el valor, una la
voluntad, uno el amor de las dos partes, y sólo con reinar mi Fiat puede el obrar que Yo hice en
la Redención tener su total cumplimiento, porque con la luz de Él las criaturas se quitarán la
venda y harán correr en ellas todo el bien que el Verbo eterno vino a hacer en mi Humanidad
por amor de las criaturas”.
(3) Ahora, mientras esto decía, veía a mi dulce Jesús que de dentro de su interior salía tanta
luz que investía todo y a todos. Después seguía mi giro en el Fiat Divino, acompañando con mi
te amo todos los prodigios que Él había hecho en los santos, en los patriarcas y en los profetas
del antiguo testamento, como en aquellos después de su venida sobre la tierra, para pedir en
virtud de todos estos actos suyos su reino divino en medio a las criaturas, y pensaba entre mí:
“Si tantos prodigios ha hecho este Santo Querer en todos estos santos, ¿no es esto entonces
su reinar al menos en estos santos tan prodigiosos?” Mientras esto pensaba, mi amado Jesús
moviéndose en mi interior me ha dicho:
(4) “Hija mía, no hay bien que no haya salido de mi Voluntad, pero hay una gran diferencia
entre el reinar de Ella en las criaturas, y entre el sacar un acto de dentro de Ella y comunicarlo
a las criaturas, como a Abraham, en que sacó un acto de heroísmo y tuve al hombre heroico en
el sacrificio; en Moisés un acto de potencia, y fue el hombre prodigioso; en Sansón un acto de