criaturas, los placeres, las riquezas, se siente dividida como a pedazos, de modo que, quién la
arrebata de una parte y quién de la otra, el pobre corazón vive entre ansias, temores y amargas
desilusiones. Todo al contrario para quien vive sola Conmigo”.
(3) Después de esto estaba siguiendo mi giro en el Querer Divino, y habiendo llegado al Edén,
estaba glorificando a mi Creador en el acto en que con su aliento omnipotente infundía la vida
en el cuerpo de mi primer padre Adán, y mi siempre amable Jesús moviéndose en mi interior
me ha dicho:
(4) “Hija, con qué orden y armonía fue creado el hombre. Adán fue creado por Nosotros rey
de toda la Creación, y como rey tenía la supremacía sobre todas las cosas, y si no hubiese
rechazado nuestro Fiat, poseyendo la unidad de Él, en toda su vida habría llenado con sus actos
todas las cosas creadas; como rey y señor tenía el derecho de que cada cosa creada debía
recibir su acción, debía ser investida por su luz, porque cada acción suya era un sol, uno más
bello que el otro, así que él debía formar la corona a toda la Creación, no habría sido verdadero
rey si no hubiese conocido todos sus dominios y no hubiese tenido el derecho de poner sus
actos en todas las cosas creadas por Nosotros. Sucedía como cuando alguien es dueño de un
terreno, el cual como patrón tiene el derecho de pasear dentro, de plantar flores, plantas,
árboles, en suma todo lo que quiere. Así era Adán, con la potencia de nuestro Fiat Divino hacía
lo que quería, se bilocaba en todas las cosas creadas, y si hablaba, si amaba, si adoraba y
obraba, su voz resonaba en toda la Creación y era investida por el amor, por la adoración y obra
de él, así que la Divinidad sentía el amor, la adoración, la obra de su primer hijo en todas sus
obras. Ahora, todo el obrar de Adán habría permanecido en toda la Creación como el primer
modelo para todos sus descendientes, los cuales habrían modelado todos sus actos a los
reflejos de luz de los actos de Adán, que como primer padre habría dado en herencia a todos
sus descendientes, los que no sólo habrían tenido su modelo, sino la posesión de sus mismos
actos. ¿Cuál habría sido nuestra gloria y la suya, al ver el obrar de nuestro amado hijo, de
nuestro precioso tesoro, parido por nuestro amor, fundido con nuestras obras? ¿Qué felicidad
para él y para Nosotros? Ahora, si ésta era nuestra finalidad por la que fue creada toda la
Creación y nuestro amado joyel, que es el hombre, ¿no es justo de que a pesar de que Adán
comenzó y no terminó, es más, terminó en el dolor y en la confusión porque rechazó nuestro
Querer Divino que le servía como acto primero y lo hacía obrar en las obras de su Creador, que
efectuemos esta nuestra finalidad en sus descendientes? He aquí por qué te llamo en medio
de mis obras en toda la Creación, para formar el modelo sobre el cual deben modelarse las otras
criaturas para regresar en mi Fiat. Si tú supieras qué alegría siento cuando veo que tú, haciendo
tuyo mi Querer Divino quieres animar la luz del sol a decirme que me amas y pedirme mi reino,
a la rapidez del viento, al murmullo del mar, a la flor, al cielo extendido, hasta el canto del
pequeño pajarillo, al ver que quieres dar tu voz a todos, animar a todos para decirme que me
amas, me adoras y quieres el reino del Fiat Supremo, siento tal contento que me siento repetir
las primeras alegrías, el primer amor de mi amado joyel, y me siento inclinado a poner todo a un
lado, a olvidar todo, para hacer regresar el todo tal y como fue establecido por Nosotros. Por
eso sé atenta hija mía, se trata de algo muy grande.
(5) Tú debes saber que el primer modelo en la Creación fue el Ente Supremo, en el cual el
hombre debía modelar todos sus actos con su Creador, el segundo debía ser Adán, en el cual
debían modelarse todos sus descendientes, pero como se sustrajo de mi Voluntad, faltando Ella,
su unidad en él, le faltaron los pinceles, los colores y la materia prima para poder hacer los
modelos a semejanza de su Creador. ¡Pobrecito! ¿Cómo podía formar los modelos con la
misma forma divina, si no estaba más en posesión de aquella Voluntad que le suministraba
habilidad y todo lo necesario que se requería para poder formar los mismos modelos de Dios?
Rechazando mi Fiat Divino rechazó la potencia que todo puede y sabe hacer; sucedió de Adán
como sucedería de ti si no tuvieras ni papel, ni pluma, ni tinta para escribir, si esto te faltara no
serías capaz de escribir una sola palabra, así él, no fue más capaz de formar los modelos sobre