manifestarte una verdad de menos o una verdad de más, es poner fuera una Vida Divina a
riesgo, ponerla en peligro, porque si no viene conocida, amada y apreciada, es una Vida Divina
que no recibe su fruto y que no recibe los honores que le convienen. He aquí por qué amo tanto
las verdades que manifiesto, porque es Vida mía que corre dentro, y amo tanto que sean
conocidas.
(7) Cómo es diferente mi obrar del de las criaturas; si ellas hablan, enseñan, obran, no queda
su vida en la palabra o en la obra, por eso no se duelen tanto si sus palabras u obras no tienen
sus frutos, en cambio Yo me duelo mucho, mucho, porque es Vida que hago correr en lo que Yo
manifiesto”.
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23-14
Noviembre 10, 1927
El alma sola con Jesús, y Jesús solo con ella y cómo se la goza Él solo.
Orden y armonía de la Creación. Cada cosa creada debía recibir
la acción de Adán. Dios, primer modelo de la Creación, Adán el
segundo, el tercero quien debe hacer regresar el reino del Fiat Divino.
(1) Me sentía toda abandonada en el eterno Fiat y toda sola y sólo para Jesús, como si ningún
otro existiese entre mí. Entonces pensaba para mí: “Estoy sola, dentro de mí no siento correr
otra cosa que el gran mar de la Voluntad Divina, todo el resto no existe para mí, Jesús mismo
se va y se esconde en la luz interminable de Ella, y si se hace ver, los rayos del Sol del Querer
Divino le llueven encima, y mi vista siendo demasiado débil queda eclipsada y lo pierdo,
esperando que mi Jesús, mi vida, se desembarace de aquella luz, o bien la vuelva menos
brillante para poder encontrarlo de nuevo, y me lamento de la luz que me eclipsa la vista y me
esconde a Aquél que es vida de mi pobre alma; ¡oh! si esta luz del bendito Fiat fuese menos
deslumbrante yo me gozaría a mi dulce Jesús, porque muchas veces siento su toque divino, su
aliento refrescante, otras veces siento sus labios que me dan su beso, y con todo y eso no lo
veo, todo es por causa de la bendita luz que forma el eclipse. ¡Oh! Santa Voluntad de Dios,
cómo eres fuerte y potente, que llegas a esconderme a mi amado Jesús”. Después, mientras
esto y otras cosas pensaba, mi sumo bien Jesús ha salido de dentro de aquella luz tan
deslumbrante, y así lo he podido ver y me ha dicho:
(2) “Hija mía, tú estás sola Conmigo, y Yo estoy solo contigo, y como estás sola Conmigo Yo
concentro en ti a todo Yo mismo, porque estando sola Conmigo te puedo llenar toda de Mí, no
hay punto de ti donde no tome mi lugar, te transforme en Mí y como en naturaleza entre en ti la
gracia extraordinaria. Cuando el alma está sola Conmigo Yo soy libre de hacer lo que quiero,
me la gozo Yo solo y mi amor me hace hacer tanto con ella, que llego hasta la locura y hago
tantas estratagemas amorosas, que si se pudiesen ver u oír por todas las criaturas, dirían: ‘Sólo
Jesús sabe amar y puede amar en modo tan sorprendente, tan ingenioso y tan grande’. Yo
hago con quien vive sola Conmigo, como podría hacer el sol, si pudiese concentrar toda su luz
sobre de una planta, esta planta recibiría en sí toda la vida del sol y gozaría de todos sus efectos,
mientras que las otras plantas reciben cada una un solo efecto, que basta a la naturaleza de su
planta, en cambio la primera, como recibe toda la vida del sol, recibe al mismo tiempo todos los
efectos que contiene la luz. Así hago Yo, concentro en el alma toda mi Vida y no hay cosa de
Mí de que no la haga gozar, en cambio, quien no está solo Conmigo, como no puedo concentrar
mi Vida, está sin luz, siente en sí el peso de las tinieblas, su ser está dividido en tantas partes
por cuantas cosas tiene; así que si ama la tierra se siente dividida con la tierra, si ama a las
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