amores unidos juntos, posee la unidad de la santidad y encierra todas las santidades, posee la
unidad de la belleza y encierra en sí todo lo que es bello, posible e imaginable, en suma, encierra
unidad de luz, de potencia, de bondad, de sabiduría; la verdadera y perfecta unidad, mientras
es una, debe poseer todo, y este todo, todo de una fuerza igual, todo inmenso e infinito, eterno,
sin principio y sin fin; por lo tanto quien vive en Ella vive en las olas inmensas y altísimas que
posee, de modo que el alma siente el imperio de la fuerza única de luz, de santidad, de amor,
etc., así que en esta fuerza única todo para ella es luz, todo se cambia en santidad, en amor, en
potencia, y todas le llevan el conocimiento de la sabiduría de esta unidad. Por eso el vivir en
Ella es el milagro más grande y el perfecto desarrollo de la Vida Divina en la criatura. La palabra
unidad significa todo, y el alma todo toma viviendo en Ella”.
(5) Después de esto seguía mi giro en los actos del Fiat Divino, y llegando a los mares de mi
Mamá Celestial que había hecho en la unidad de Él, pensaba entre mí: “Mi Soberana Mamá no
tuvo interés de conseguir el reino del Querer Divino, porque si lo hubiera tenido, en esta unidad
en que Ella vivía, así como obtuvo el reino de la Redención habría obtenido el de la Voluntad
Divina”. Y mi dulce Jesús moviéndose en mi interior me ha dicho:
(6) “Hija mía, nuestra Mamá Reina, aparentemente parece que todo su interés fue por el reino
de la Redención, pero no es verdad, la parte externa fue aquélla, pero el interior fue todo para
el reino de mi Divina Voluntad, porque Ella, que conocía que éste daría todo el valor y la gloria
completa a su Creador, y el bien máximo y completo a las criaturas, no podía hacer menos que
pedir el reino del eterno Fiat, es más, Ella con obtener la Redención arrojó los fundamentos del
reino de mi Voluntad, se puede decir que preparó los materiales de él; es necesario que se
hagan las cosas menores para obtener las mayores, y por eso debí dar primero el campo a la
Redención, como para construir el edificio del reino del Fiat Divino. Si no está formado un reino,
¿cómo puede decir un rey que tiene su reino y que domina en él? Mucho más que la Soberana
del Cielo es única y está sola en la gloria en la Patria Celestial, porque es la única que formó
toda su vida en mi Voluntad, y una madre ama y quiere que sus hijos posean la misma gloria, y
Ella en el Cielo no puede comunicar toda su gloria, grandeza y soberanía que posee, porque no
encuentra quién haya hecho su misma vida continuada en la misma Voluntad Divina, por eso
suspira los hijos del reino de Ella, para poder reflejar toda su gloria en ellos y poder decir: ‘Tengo
mis hijos que me igualan en mi gloria, ahora soy más feliz, porque mi gloria es la misma gloria
de mis hijos’. La felicidad de una madre es más la de los hijos que la propia, mucho más para
la Madre Celestial, que en mi Divino Querer concibió más que madre a todos los redimidos y
formó la misma vida de los hijos de mi Voluntad Divina”.
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23-9
Octubre 20, 1927
Cómo las potencias creadas no pueden ni abrazar ni agotar la Potencia
increada, ni siquiera la Virgen, ni la misma Humanidad de nuestro
Señor. La Divina Voluntad posee el acto incesante y siempre nuevo,
y tiene virtud de hacer siempre cosas nuevas. Cómo espera su reino
para comunicar este acto nuevo como cumplimiento de su gloria.
(1) Continúo con lo escrito en el capítulo anterior. Entonces pensaba entre mí: “Mi amado
Jesús dice que sólo será completa su gloria por parte de la Creación y la gloria de todos los
bienaventurados, cuando sea conocida su Divina Voluntad en la tierra y se haya formado el reino
de Ella, y los hijos de este reino tomen el lugar reservado sólo para ellos en la Patria Celestial,
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