satisfacción por todos.’ Entonces, encontrando a todos en mi Mamá, a pesar de que fue una mi
concepción, pude darme a todos como vida de cada criatura. Así tú hija mía, con hacer tus
primeros actos en mi Voluntad, las otras criaturas reciben el derecho de entrar en Ella y de
repetir tus actos para recibir los mismos efectos. Cómo es necesario que aunque sea uno solo
haga el primer acto, porque esto sirve para abrir la puerta, preparar las materias primas, para
formar el modelo para dar vida a ese acto. Cuando el primero está hecho, a los demás les
resulta más fácil imitarlo. Esto sucede aun en el bajo mundo, quien es el primero en formar un
objeto debe trabajar más, sacrificarse más, debe preparar todas las materias que se necesitan,
debe hacer tantas pruebas y cuando el primero está hecho, no sólo adquieren el derecho de
poderlo hacer los demás, sino que les resulta más fácil el repetirlo, pero toda la gloria es de
quien ha hecho el primero, porque si no hubiese hecho el primero, los otros actos semejantes
jamás habrían podido tener existencia. Por eso sé atenta a formar tus primeros actos si quieres
que el Reino del Fiat Divino venga a reinar sobre la tierra”.
(3) Después de esto estaba fundiéndome en el Santo Querer Divino, llamando a todos los
actos de las criaturas para que todos resurgieran en Él, y mi dulce Jesús me ha dicho:
(4) “Hija mía, que gran diferencia hay entre un acto hecho en mi Voluntad y un acto, aun
bueno, hecho fuera de Ella. En el primero corre una Vida Divina dentro de él y esta Vida llena
Cielo y tierra, y ese acto recibe el valor de una Vida Divina; en el segundo corre un acto de vida
humana y éste es limitado, restringido, y muchas veces su valor termina cuando termina el acto,
y si algún valor hay dentro, es valor humano sujeto a perecer”.
+ + + +
21-18
Abril 22, 1927
Cómo la Creación son los ornamentos del Ser Divino. Incapacidad
de comprenderlo. Gran complacencia en la creación del hombre.
(1) Continuando mi habitual estado, mi dulce Jesús se hacía ver como niño, todo afligido, y
era tanta su tristeza que parecía como si se sintiese morir. Yo me lo he estrechado al corazón,
lo he besado muchas veces, quién sabe qué cosas no habría hecho para consolarlo. Y Jesús
suspirando me ha dicho:
(2) “Hija mía, mira cómo es bella toda la Creación, qué fascinación de luz, qué encanto de
variedad y de rara belleza, sin embargo no son otra cosa que ornamentos de nuestro Ser Divino;
si tales son nuestros ornamentos, nuestro Ser supera en modo incomprensible a nuestros
mismos ornamentos, y la criatura es incapaz de comprender toda la incomprensibilidad de
nuestro Ser; así como el ojo es incapaz de encerrar en él toda la vastedad de la luz del sol, la
ve, se llena el ojo de luz por cuanto de ella puede contener, pero encerrarla toda, medir la largura
y la anchura hasta donde la luz se extiende, le resulta imposible, así es nuestro Ser para la
capacidad humana y son nuestros ornamentos lo que siempre ve y toca con su mano; el sol lo
ve, la luz la toca y ella hace sentir su calor, ve la inmensidad de las aguas del mar, ve la bóveda
azul del cielo con tantas estrellas, pero saber decir de qué está formada la luz, cuánta luz
contiene el sol, cuánta agua contiene el mar, cuántas estrellas y de qué está formada esa bóveda
azul, no sabrá decir nada, ve y goza de todo esto, pero es el primer ignorante en aritmética, en
peso y medida. Si esto es de nuestros ornamentos, mucho más de nuestro Ser Divino. Pero tú
debes saber que toda la Creación y cada cosa creada da lección al hombre, ellas narran
nuestras cualidades divinas, y cada una da lección de la cualidad que contiene: El sol da lección
de luz y enseña que para ser luz se necesita ser puro, despojado de toda materia; la luz contiene
1353 sig