regresa, porque no puedo más. Entonces mientras desahogaba mi dolor, mi amado Jesús, mi
dulce Vida se ha movido en mi interior y me ha dicho:
(2) “Hija mía, si a ti te parece que te he dejado y no sientes mi Vida en ti, mi Voluntad no te
ha dejado, más bien su Vida en ti estaba en su plenitud, porque Ella no deja a ninguno, ni siquiera
a los condenados en el infierno, más bien allí está cumpliendo su Justicia inexorable e
irreconciliable, porque en el infierno no hay reconciliación, más bien forma su tormento; es justo
que quien no ha querido recibirla para ser amado, hecho feliz, glorificado, la reciba para ser
atormentado y humillado. Por eso mi Voluntad no deja a ninguno, ni en el Cielo, ni en la tierra,
ni en el infierno, tiene todo en Sí como en su propio puño, ninguno puede escaparle, ni el hombre,
ni el fuego, ni el agua, ni el viento, ni el sol, dondequiera tiene su imperio y extiende su Vida
imperando y dominando todo. Si nada deja y todo inviste, ¿podía acaso dejar a su pequeña hija
primogénita donde ha concentrado su amor, su Vida y su Reino? Porque si bien mi Voluntad
Divina se extiende por doquier y tiene su imperio sobre todo, sin embargo si la criatura la ama,
se hace todo amor y da su amor; si la quiere como vida, forma su Vida Divina en ella; si la quiere
hacer reinar, se forma su Reino, desarrolla sus actos según las disposiciones de las criaturas;
tiene la virtud regeneradora, regenera la Vida Divina, la santidad, la paz, la reconciliación, la
felicidad, regenera la luz, la belleza, la gracia; Ella sabe hacer todo, se da a todos, se extiende
dondequiera, sus actos son innumerables, se multiplican al infinito; a cada criatura da un acto
nuevo según están dispuestas, su variedad es inalcanzable. ¿Quién puede jamás huir de mi
Voluntad? Nadie, debería salir de la Creación o bien ser un ser no creado por Nosotros, lo que
no puede ser jamás, porque el derecho de crear es sólo de Dios. Por eso mi Voluntad no te
dejará jamás, ni en vida ni en muerte, ni después de muerta, mucho más que regenerándote
como su parto especial, ambas queréis que forme su Reino, y donde Ella está, estoy Yo en mi
pleno triunfo; ¿puede haber una voluntad sin la persona que posee este querer? Cierto que no;
ni te asombres si frecuentemente sientes en ti como si mi Vida terminara, sientes que termina
pero no es verdad. Sucede como a las cosas creadas, que parece que mueren pero luego
resurgen siempre; el sol parece que muere, pero porque la tierra gira pierde el sol y parece que
muere, pero el sol vive y está siempre en su puesto, tan es verdad que girando más la tierra
encuentra de nuevo su sol, como si resurgiera a vida nueva para ella. A la tierra parece que le
muera todo, las plantas, las bellas flores, los frutos deliciosos, pero después todo le resurge y
adquieren la vida, aun la misma naturaleza humana, con el sueño parece que muere, pero del
sueño resurge más vigorosa y rehecha. De todas las cosas creadas sólo el cielo está siempre
fijo, no muere jamás, símbolo de los bienes estables de la Patria Celestial, no sujetos a cambios,
pero todas las otras cosas, el agua, el fuego, el viento, todo, parece que mueren, pero después
resurgen animadas todas por mi Voluntad, no sujeta a muerte y que posee el acto de hacer
resurgir cuantas veces quiere todas las cosas. Más bien mientras parece que mueren, tienen
vida perenne en virtud de la fuerza regeneradora de mi Voluntad. Así sucede en ti, te parece
que mi Vida muere, pero no es verdad, porque estando en ti mi Querer está la virtud
regeneradora que me hace resurgir cuantas veces quiere. Donde está mi Fiat no puede haber
ni muerte ni bienes que terminan, sino vida perenne no sujeta a terminar”.
+ + + +
1336 sig