Supremo y se den por hijos suyos, estas nubes serán quitadas y Ella podrá dar los bienes que
posee, entonces nuestra gloria será completa en medio de las criaturas”.
+ + + +
20-56
Febrero 6, 1927
Donde está la Voluntad Divina está todo, no hay cosa que huya, y
cómo quien la posee vive en la comunidad de los bienes de su
Creador; amor y felicidad recibe, amor y felicidad da.
(1) Estaba toda sumergida en el Supremo Querer siguiendo sus actos para constituirme acto
de cada criatura, y mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi interior y extendiéndome sus brazos
me abrazaba fuerte, estrechándome toda a Sí. Ahora, mientras Jesús me abrazaba, todas las
cosas creadas, el cielo, el sol, el mar, todos, aun el pequeño pajarito, poniéndose alrededor de
Jesús todos me abrazaban queriendo repetir su acto, hacían como competencia, ninguno quería
quedarse atrás. Yo he quedado confundida al ver que toda la Creación corría hacia mí para
abrazarme, y Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, cuando el alma vive en mi Querer y Yo hago un acto hacia ella, aun un simple
beso, una sola palabrita, toda la Creación, comenzando por la Soberana Reina hasta el último
de los más pequeños seres, todos se ponen en movimiento para repetir mi acto, porque siendo
una la Voluntad del alma, la mía y la de ellos, todos tienen el derecho de mancomunarse
Conmigo para hacer la misma cosa que hago Yo. Por eso no soy sólo Yo, sino todos los seres
donde existe íntegra mi Voluntad estaban junto Conmigo a abrazarte. Así que cuando hago un
acto de más con quien vive en mi Querer, doy una fiesta nueva a toda la Creación, y cuando
hay una fiesta nueva todos se mueven y están atentos a cuando Yo estoy por hacerte un don,
decirte una palabra, para concurrir junto Conmigo, repetir mi acto, recibir la nueva fiesta y
hacerte a ti la fiesta de sus actos. ¿No ha sido fiesta para ti sentir el abrazo de la Mamá Celestial,
el abrazo de la luz del sol, de las olas del mar, hasta del pequeño pajarito que extendía sus alas
para abrazarte? Hija mía, donde está mi Voluntad está todo, no hay cosa que le pueda escapar”.
(3) Entonces yo continuaba siguiendo sus actos en el Supremo Querer, y mi dulce Jesús ha
agregado:
(4) “Hija mía, quien posee mi Voluntad es como si tuviera concentrado el Sol en sí mismo,
pero no el sol que se ve en lo alto de los cielos, sino el Sol Divino, aquel mismo Sol que está
concentrado en Dios, y que alargando sus rayos se concentra en el alma, así que ella es dueña
de la luz porque posee dentro de ella la vida de la luz y todos los bienes y efectos que ella
contiene, por eso goza la comunidad de bienes de su Creador. Todo es en común con quien
posee mi Voluntad: Común es el amor, común es la santidad, común es la luz, todo es en común
con ella, es más, viéndola como parto de su Voluntad Divina es ya hija suya, y goza, ama y
quiere que sus bienes sean comunes. Y si esto no pudiese ser, sufriría como un padre pudiese
sufrir porque siendo riquísimo se encuentra en la imposibilidad de poder dar sus bienes a sus
verdaderos y fieles hijos suyos, y entonces no pudiendo dar lo que él posee, está obligado a
verlos pobres; este padre en medio de la opulencia de sus riquezas moriría de dolor y
atormentado en sus amarguras, porque la alegría del padre es dar y hacer felices a sus hijos de
su misma felicidad. Si tanto pudiese sufrir un padre terreno que no pudiera hacer común los
bienes con sus hijos, hasta morir de dolor, mucho más el Eterno Creador, más que Padre
ternísimo sufriría si no pudiese poner en común sus bienes con quien posee el Fiat Divino, que
como hija suya tiene sus derechos de poseer la comunidad de los bienes de su Padre, y si no
fuese así, chocaría con aquel amor que no conoce límites y con aquella bondad más que paterna
1316 sig