(6) “Hija mía, manda decir al padre a nombre mío, que Yo le agradezco y recompensaré la
bondad de su corazón por el cuidado que toma de ti, pero hazle saber que la hija de mi Querer
no tiene necesidad de nada, que mi Voluntad la abunda de todo, más bien Ella es celosa que
otros pudieran ofrecerle alguna cosa, porque a su hija quiere Ella darle todo, porque donde reina
mi Querer Divino no hay temor de que los medios naturales, la abundancia de los bienes puedan
dañar, más bien, por cuantos más bienes tiene y abundancia goza, más ve en ellos la potencia,
la bondad, la riqueza del Fiat Supremo y todo lo convierte en oro purísimo de Voluntad Divina,
así que mi Voluntad, por cuanto más le da, tanto más se siente glorificada en desenvolver su
Vida en la criatura, en ofrecer sus cosas a quien la hace dominar y reinar. Sería absurdo si un
padre riquísimo tuviera a sus hijos pobres, sería para condenar a tal padre, y además, ¿en qué
aprovecharían sus riquezas si el parto de sus entrañas, sus verdaderos hijos llevaran una vida
difícil y miserable? ¿No sería un deshonor para este padre y una amargura insoportable para
estos hijos, conociendo que mientras que el padre es riquísimo ellos carecen de todo y
trabajosamente pueden quitarse el hambre? Si esto sería absurdo y deshonor para un padre
en el orden natural, mucho más en el orden sobrenatural del Fiat Supremo, Él es más que padre
que contiene la fuente de todos los bienes, y por eso donde está Él, reina la felicidad y la
abundancia de todo. Mucho más, pues el alma que tiene la posesión del Divino Querer, Él
suministra al alma y al cuerpo una vista aguda y penetrante, de modo que penetra dentro de las
cosas naturales que como velo esconden mi Voluntad, y el alma rompiendo estos velos
encuentra en las cosas naturales a la noble reina de la Voluntad Divina reinante y dominante en
ella, así que las cosas naturales desaparecen para ella y en todas las cosas encuentra aquella
Voluntad adorable que posee, la besa, la adora, y todo se vuelve para el alma Voluntad Divina,
por eso cada cosa natural de más es para ella un acto nuevo de Voluntad Divina que posee, por
lo tanto las cosas naturales son medios, para quien es hija de mi Querer, de hacer conocer más
lo que hace, sabe hacer y posee mi Voluntad, y hasta qué punto excesivo ama a la criatura.
¿Quieres saber entonces por qué las criaturas carecen de los medios naturales y muchas veces
les son quitados y se reducen a la más escuálida miseria? Primero porque no poseen la plenitud
del Fiat Supremo, segundo porque cambian las cosas naturales y ponen en el lugar de Dios a
la naturaleza, no ven en las cosas naturales al Supremo Querer, sino que codiciosos se apegan
para formarse una gloria vana, una estima que los ciega, un ídolo para el propio corazón. Siendo
así, es necesario para poner a salvo sus almas, que los medios vengan a faltar. Pero para quien
es hija de mi Voluntad, todos estos peligros no existen y por eso quiero que abunden en todo y
que nada les falte”.
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20-54
G.M. Enero 30, 1927
Por qué Jesús no escribió. Cómo en estas manifestaciones no hay ni
amenazas, ni alarmas, sino el eco de la Patria Celestial. Cuándo vendrá
este reino. Las penas de la Virgen Santísima y las de Nuestro Señor eran
penas de oficio, y cómo Ellos poseían la verdadera felicidad. Potencia
de las penas voluntarias, felicidad del Reino del Fiat Supremo.
(1) Estaba pensando entre mí: “Mi dulce Jesús me ha dicho tantas veces que yo debo imitarlo
en todo, sin embargo Él no escribió jamás, una sola vez dice el Evangelio que escribió, pero ni
siquiera con pluma, sino con el dedo; en cambio para mí quiere que escriba, así que quiere
hacerme salir de su imitación, de hecho Él no escribió y yo debo escribir tanto”. Ahora, mientras
esto pensaba, ha venido como gracioso niñito, que metiéndose en mis brazos y acercando su
rostro al mío me ha dicho: