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Enero 25, 1927
Jesús la incita a escribir. Quien vive en el Querer Divino
respira el Todo. El alma que vive en Él copia a Dios en ella
y ella queda copiada en Dios.
(1) Sintiéndome sufriente me sentía incapaz de escribir lo que el bendito Jesús manifestaba
a su pequeña hija, por eso he estado algunos días sin escribir, y Jesús en mi interior me incitaba
a hacerlo, pero yo me rehusaba por la gran debilidad que sentía. Finalmente esta mañana
saliendo de mi interior me ha dicho:
(2) “Mi hija esta tarde debe escribir, porque aunque se esté muriendo quiero que dé los últimos
toques de luz fuerte y deslumbrante de los conocimientos del Fiat Supremo, a fin de que todos
conozcan que mi Querer la ha tenido siempre ocupada para Sí y para su Reino, y su último
suspiro no será otra cosa que un movimiento fuerte de luz que quedará como un último
testimonio de amor y de manifestación para el Reino de mi Voluntad. Por eso mientras escribirás
Yo te ayudaré, y la pequeña hija de mi Querer no negará nada a su Jesús y a aquel Fiat que
con tanto amor te tiene en su regazo para confiarte sus secretos”.
(3) Después de esto me he decidido a escribir, aunque fuera poco, porque mi dulce Jesús se
contenta de todo. Entonces me ha dicho:
(4) “Hija mía, quien vive en mi Voluntad Divina respira al Todo, y como el respiro se toma y se
da, y sin interponer tiempo en medio se recibe para darlo de nuevo, así quien respira el Todo
que es Dios, al emitir su respiro da el Todo que ha respirado, así que Todo toma y Todo da, da
el Todo a Dios, dando Dios a Dios, da el Todo a las criaturas, para respirar de nuevo a Dios y
todo lo que Dios obra; es connatural que quien toma Todo puede dar Todo. Sólo en mi Divino
Querer la Vida del Ente Supremo es continuamente bilocada por parte de las criaturas”.
(5) Y yo: “Jesús mío, siento que no hago nada, ¿y Tú me dices que en tu Fiat tomo Todo y
doy Todo?” Y Jesús ha agregado:
(6) “Hija mía, cuando obra el Todo la nada está en su puesto, sólo que se presta a recibir al
Todo, ¿y además no sientes en ti la fuerza de este Todo que haciéndote abrazar e invadiendo
todo: Cielo, estrellas, sol, mares y tierra, y abrazando todos los actos de mi Fiat que ejercita en
toda la Creación, te los hace llevar como en un solo respiro a tu Creador para devolverle todos
y todo? ¿Ha existido hasta ahora alguien que haya dado y haya podido decir: ‘Doy a Dios todo,
aun a Dios mismo, porque viviendo en su Querer Dios es mío, los cielos son míos, el sol y todo
lo que ha hecho este Fiat Supremo es mío, por lo tanto siendo todo mío, todo puedo dar y todo
puedo tomar?’ Ahora, de esto viene como consecuencia que quien vive en mi Querer tiene la
posesión del Todo, y esto forma y atrae el Reino de la Divina Voluntad a la tierra, porque para
formar un reino se necesita la fuerza de la potencia del Todo”.
(7) Después de esto se hacía ver como pequeño niño, que me miraba tan fijo que quedaba
como impreso en mí y quería ser mirado, pero tanto, de quedar yo impresa en Él, y después
todo amor y ternura me ha dicho:
(8) “Hija mía, esta es la verdadera imagen del vivir en mi Eterno Querer, el alma copia en sí
la Divina Voluntad y la Voluntad Suprema copia al alma, de modo que tu Creador tiene la copia
de tu imagen impresa en su seno, la tiene tan amada porque la ve tal como la hizo salir en su
origen, nada ha perdido de su frescura y belleza, sus lineamientos paternos están impresos en
esta copia; esta copia en el seno paterno de Dios le ensalza toda la Creación con todas sus
obras, le susurra continuamente al oído: ‘Todo lo hiciste para mí, mucho me amaste y me amas,
y yo todo, todo quiero convertir en amor para Ti’. Esta copia es el portento de Dios en su seno,
es el recuerdo de todas sus obras; esta es la copia del alma en Dios y la copia de Dios en el
alma y el desarrollo de la Vida Divina en la criatura. Qué bello es el Reino de mi Voluntad, la
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