a todos y en todo para hacerte extender el Reino de mi Voluntad. Es esto lo que Yo quiero, que
en todo corra mi Voluntad, que como luz, mientras inviste todo, quede sobre todos y todo se
vuelva Voluntad mía, pero se puede dar que alguno huya de esta luz, como alguno huye de la
luz del sol, esto no dice nada para el sol, pues él poseyendo el equilibrio de la luz, contiene su
acto de luz para todos y para todo. Así que el sol mientras da luz a todos, mantiene el equilibrio
de la gloria de todos los actos de luz a su Creador, por eso él está en el orden perfecto, sale del
orden quien huye de la luz. Así el alma, poseyendo la unidad de la luz del Fiat Supremo, posee
todos los actos de luz de Ella, por eso puede dar a los actos humanos su acto de luz de Voluntad
Divina, para hacer que por parte suya dondequiera se extienda su reino Divino; si las criaturas
huyen esto dice nada, la luz de mi Voluntad se difunde lo mismo, y Yo veo en mi elegida que mi
Reino hace su camino, se extiende, se establece, por eso quiero ver tus actos en mi Voluntad
sobre cada pensamiento de las criaturas, en cada palabra, latido, pasos y obras, en todo. Por
ahora pensemos en formar nuestro Reino, cuando esté formado se pensará en quien huye y en
quien permanece en la red de la luz de mi Voluntad”.
(3) Después de esto me sentía de tal manera extenuada, porque estaba con fiebre desde
hace muchos días y con trabajos había escrito lo poco que está escrito arriba, entonces no
sintiendo la fuerza de seguir escribiendo lo he dejado y me he puesto a rezar, y mi dulce Jesús
saliendo de dentro de mi interior me ha estrechado toda a Sí y me compadecía diciéndome:
(4) “La hija mía está enferma, la hija mía está enferma; tú debes saber que por parte de las
criaturas fue puesta una nota de dolor en el Reino de mi Voluntad, nota que por tantos siglos
nadie ha pensado en cicatrizar esta nota tan dolorosa para el Fiat Supremo, causa por la cual la
Voluntad Divina y la humana se miran con enojo. Ahora la hija primogénita de mi Querer debe
ajustar todas las cosas antes de que se venga a nuestra Patria, debe llenar todos los vacíos
para establecer mi Reino en medio de las criaturas, ahora mi hija enferma formará el reino del
dolor divino en Él, el cual corriendo como oleada de luz y de calor servirá para endulzar esta
nota doliente. ¿No sabes tú que la luz y el calor tienen la fuerza de convertir las cosas más
amargas en dulcísimo néctar? A ti te es dado hija mía, que vives en nuestro Querer, el hacer
correr en nuestros interminables confines tus dolores, tu fiebre, tus penas íntimas de mi
privación, que te hacen morir y no morir, a fin de que invistas esta nota tan dolorosa del Fiat
Divino y formes en esta nota un sonido dulcísimo, armonioso, de modo que las dos voluntades
no más se mirarán con enojo, sino reconciliadas”.
(5) Después ha agregado: “Hija mía, tú no puedes comprender lo que siento por ti, las
alegrías, la felicidad que siento porque encuentro en ti las primicias del Reino de mi Voluntad,
encuentro las primicias de los primeros frutos, las primicias de la música que sólo sabe hacer la
criatura que vive en Ella, porque toma todas las nuestras que están en nuestra Voluntad, las
hace suyas y forma su bella música en mi Reino, y Yo, ¡oh! cómo me deleito al escucharlas,
encuentro las primicias del orden, las primicias del verdadero amor que mi Querer le ha
concedido, encuentro las primicias de la verdadera belleza que me atrae tanto, que no me es
dado separar la mirada, así que todos tus actos los encuentro todos como actos primeros, que
antes de ti ninguno me ha dado. Las primicias son siempre las cosas que más agradan, que
atraen, que más se agradecen, y si después de las primicias vienen las demás cosas similares,
es en virtud del acto primero que se han podido formar los otros actos similares, así que toda la
gloria es del acto primero, por eso tú tendrás siempre las primicias en el Reino del Fiat Divino,
no habrá cosa que en Él se haga que no parta de tu acto primero, por eso a ti todos estarán
vueltos, a ti el principio de la gloria, por eso quiero que todo comience de ti para formar mi Reino
Supremo”.
+ + + +