humana que quiere matar la mía, y Yo huí para decir a todos: ‘Huyan de la voluntad humana si
no quieren que sea asesinada la mía’. Toda mi vida no fue otra cosa que la llamada de la
Voluntad Divina en la humana. En Egipto vivía como un extraño en medio de aquel pueblo,
símbolo de mi Voluntad, que la tienen como extraña en medio de ellos, y símbolo de que quien
quiere vivir en paz y unido con la mía, debe vivir como extraño a la voluntad humana, de otra
manera habrá siempre guerra entre la una y la otra, son dos voluntades irreconciliables.
Después de mi exilio volví a mi patria, símbolo de mi Voluntad que después de su largo exilio de
siglos y siglos volverá a su amada patria en medio de sus hijos para reinar, y a medida que Yo
pasaba estas circunstancias en mi Vida, así formaba su Reino en Mí y la llamaba con plegarias
incesantes, con penas y lágrimas a venir a reinar en medio de las criaturas. Regresé a mi patria
y viví oculto y desconocido, ¡oh! cómo esto simboliza el dolor de mi Voluntad, que mientras vive
en medio de los pueblos, vive desconocida y escondida, y Yo imploraba con mi ocultamiento
que la Suprema Voluntad fuera conocida, a fin de que recibiera el homenaje y la gloria a Ella
debidos. No hubo cosa hecha por Mí que no simbolizara un dolor de mi Voluntad, la condición
en la cual la ponen las criaturas y una llamada que Yo hacía para restituirle su Reino. Y esto
quiero que sea tu vida, la llamada continua del Reino de mi Voluntad en medio a las criaturas”.
(4) Después de esto estaba girando por toda la Creación para llevar junto conmigo el cielo,
las estrellas, el sol, la luna, el mar, en suma, todo, a los pies del niñito Jesús para pedirle todos
juntos que la venida de este Reino de su Voluntad a la tierra llegara pronto, y en mi deseo le
decía: “Mira, no estoy yo sola en pedirte, sino que te ruega el cielo con las voces de todas las
estrellas, el sol con la voz de su luz y de su calor, el mar con su murmullo, todos te piden que
venga tu Querer a reinar sobre la tierra, ¿cómo puedes resistirte y no escuchar tantas voces que
te ruegan? Son voces inocentes, voces animadas por tu misma Voluntad que te piden”. Ahora,
mientras esto decía, mi pequeño Jesús ha salido de dentro de mi interior para recibir el homenaje
de toda la Creación y escuchar su mudo lenguaje, y estrechándome a Sí me ha dicho:
(5) “Hija mía, el medio más fácil para apresurar la venida de mi Voluntad a la tierra son los
conocimientos de Ella. Los conocimientos llevan luz y calor al alma y forman en ella el acto
primero de Dios, en el que la criatura encuentra el primer acto para modelar el suyo, si no
encuentra ese primer acto, la criatura no tiene virtud de formar su primer acto, por lo tanto
faltarían los actos, las cosas de primera necesidad para formar este Reino. Mira entonces qué
significa un conocimiento de más sobre mi Voluntad: Llevando en sí el acto primero de Dios,
llevará consigo una fuerza magnética, un imán potente para atraer a las criaturas a repetir el
acto primero de Dios; con su luz llevará el desengaño de la voluntad humana; con su calor
ablandará los corazones más duros para plegarse delante a este acto divino y se sentirán
atraídos a quererse modelar en este acto. Por eso por cuantos más conocimientos manifiesto
sobre mi Voluntad, tanto más pronto se apresura el Reino del Fiat Divino sobre la tierra”.
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20-45
Enero 4, 1927
Cómo cada acto nuevo de Voluntad Divina lleva una nueva Vida Divina.
Cómo quien oye la verdad y no la quiere llevar a cabo queda quemado.
Trabajo de la Divina Voluntad en las almas.
(1) Mi pobre corazón ahora gemía y ahora agonizaba por el dolor de la privación de mi querido
y amado Jesús. Las horas me parecen siglos y las noches interminables sin Él, el sueño huye
de mis ojos, si al menos pudiera dormir, pues así se adormecería mi intenso dolor, quizá me
traería un pequeño alivio, pero qué, en vez de dormir me hago toda ojos, y ojos abiertos, no
cerrados, ojos mis pensamientos que quieren correr para ver dónde se encuentra Aquél que