muerte, y que representaba a Adán inocente, al nuevo Adán, hice cesar el milagro de tener
escondida en el velo de mi Humanidad las vestiduras del radiante Sol de mi Querer y quedé
vestido de luz purísima, y con esta vestidura real y deslumbrante hice mi ingreso en mi Patria,
quedando las puertas abiertas, que hasta aquel punto habían estado cerradas, para hacer entrar
a todos aquellos que me habían seguido. Por eso con no hacer nuestra Voluntad, no hay bien
que no se pierda, no hay mal que no se adquiera”.
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20-37
Diciembre 15, 1926
La notita de amor. Cómo cada acto de Voluntad de Dios
hecho por la criatura es un acto de más de bienaventuranza.
(1) Estaba siguiendo mi giro en la Creación para seguir a la Voluntad Suprema en todas las
cosas creadas, pero mientras esto hacía pensaba en mi mente: “¿Qué bien hago, qué gloria
doy a este Fiat adorable al recorrer, como pasando lista, todas las cosas creadas, para poner
en ellas aunque sea un pequeño te amo mío? Quién sabe si no es una pérdida de tiempo lo
que hago”. Ahora, mientras esto pensaba, mi dulce Jesús se ha movido en mi interior y me ha
dicho:
(2) “Hija mía, ¿qué dices? Con mi Voluntad no se pierde jamás el tiempo, más bien
siguiéndola se gana el tiempo eterno. Ahora tú debes saber que cada cosa creada contiene un
deleite, distinto el uno del otro, y estos deleites fueron puestos por Nosotros porque debían
servirnos para deleitarnos a Nosotros y a la criatura. Ahora, en cada cosa creada corre nuestro
amor, y conforme tú pasas en ellas así haces correr la notita del tuyo; ¿no quieres tú entonces,
a tanto amor nuestro poner tus pequeñas notas, tus puntos, tus comas, tus cuerditas que digan
amor, que armonizando con el nuestro formen el deleite por Nosotros querido para Nosotros y
para ti? Un deleite se disfruta más cuando hay compañía, el aislamientos hace morir el gusto,
así que con tu compañía que nos haces girando en la Creación, nos haces recordar nuestros
tantos deleites que fueron puestos por Nosotros en cada cosa creada, nos haces revivir nuestros
gustos, y mientras tú nos deleitas a Nosotros, Nosotros te deleitamos a ti. Y además, ¿quieres
acaso también tú dejar aislada a nuestra Voluntad? No, no, conviene que la pequeña hija no
deje jamás sola a su Madre, que esté siempre en sus rodillas para seguirla en todos sus actos”.
(3) Después de esto mi pobre mente nadaba en el mar inmenso del Eterno Fiat, y mi amable
Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía, entre tantas cualidades y prerrogativas que contiene mi Querer, contiene un acto
jamás interrumpido de beatitud, y el alma, por cuantos actos hace en Él, tantos actos de beatitud
distintos toma en su alma. Así que por cuantos actos de más hace en este Fiat, tanto más se
vuelve propietaria y forma un capital más grande en ella de estas beatitudes, las cuales le dan
suma paz en la tierra, y en el Cielo sentirá todos los efectos y gozos de estas beatitudes que se
han formado en ella. Mira, la cosa es como connatural, mientras tú estás en la tierra, mi Voluntad
en el Cielo hace salir de Sí un acto siempre nuevo de beatitudes infinitas, ahora, ¿quién toma
este acto nuevo suyo que jamás cesa? Los santos, los ángeles, que viven en el Cielo de
Voluntad Divina. Ahora, quien está en el exilio y vive en Ella, no es justo que pierda todos estos
actos de beatitud, sino que con justicia son puestos como en reserva en su alma, a fin de que
cuando parta a su Patria Celestial se los goce todos juntos, para ponerse al nivel de los demás
de recibir aquel acto nuevo de beatitud jamás interrumpido. ¿Ves entonces qué significa hacer
un acto de más o un acto de menos en mi Voluntad? Es tener tantos actos de más de beatitud,
por cuantas veces de más ha hecho mi Voluntad, y perderlos por cuantas veces ha hecho la