días! Entonces mientras estaba con ansias esperando su regreso, como relámpago que surge
ha salido de dentro de mi interior y estrechándome a Él me ha dicho:
(2) “Hija mía, el hombre fue creado por Dios con tres potencias: Memoria, inteligencia y
voluntad, y esto para que pudiese tener los vínculos de comunicación con las Divinas Personas
de la Trinidad Sacrosanta; éstas eran como caminos para subir a Dios, como puertas para entrar,
como habitaciones para formar la continua morada, la criatura a Dios y Dios a la criatura. Estos
son los caminos reales del uno y del otro, las puertas de oro que Dios puso en el fondo del alma
para que pudiera entrar la Soberanía Suprema de la Majestad Divina, la estancia segura e
inmutable donde Dios debía establecer su celestial morada. Ahora, mi Voluntad para poder
formar su Reino en lo íntimo del alma, quiere encontrar en orden al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo, estas tres potencias dadas a la criatura para elevarla a la semejanza de su Creador. Mi
Voluntad no saldría fuera de sus dominios si estas tres potencias del alma estuvieran en orden
a Dios, y su reinar sería feliz y como connatural, porque con estar en orden a Dios estas tres
potencias, tendrían el orden en sí mismas y fuera de sí, y el Reino de la Voluntad de Dios y
aquél de la criatura no sería un Reino dividido, sino uno solo, y por lo tanto su dominio y su
régimen sería uno solo. Mucho más que mi Voluntad no sabe reinar donde no hay orden y
armonía, inseparable cualidad y propiedad indispensable de las Divinas Personas, y el alma
jamás puede estar ordenada y armonizar con su Creador si no tiene sus tres potencias abiertas
para recibir de Dios sus cualidades ordenadas, y sus propiedades armonizadas, de modo que
mi Voluntad encontrando las armonías divinas y el orden supremo del Reino Divino y del reino
humano, de ellos forma uno solo y reina en él con su pleno dominio. ¡Ah hija mía, cuánto
desorden reina en las tres potencias del alma humana! Se puede decir que nos han cerrado las
puertas en la cara, que han puesto barricadas en los caminos para impedirnos el paso y romper
con Nosotros las comunicaciones, mientras que estas tres potencias fueron el don más grande
que le hicimos al crearla. Estas tres potencias debían servir para comprender a Aquél que las
había creado, para hacer crecer su semejanza, y transfundida su voluntad en la de su Creador
darle el derecho de hacerla reinar. He aquí el por qué el Supremo Querer no puede reinar en el
alma si estas tres potencias, inteligencia, memoria y voluntad, no se dan la mano entre ellas
para regresar a la finalidad por la cual Dios las ha creado. Por eso ruega a fin de que estas tres
potencias regresen al orden y a la armonía de su Creador, para que así mi Supremo Querer
pueda reinar con su pleno triunfo”.
+ + + +
19-47
Agosto 14, 1926
Amarguras del alma por la noticia de la próxima publicación de
los escritos sobre la Voluntad de Dios. Palabras de Jesús al respecto.
(1) Mi pobre corazón nada en el mar de las amarguras por las privaciones de mi dulce Jesús,
y si viene es como un relámpago que huye, y en aquella claridad del relámpago veo al pobre
mundo, sus graves males, los vínculos de las naciones que se vinculan entre ellas para mover
guerras y revoluciones, y con esto atraen los castigos del Cielo, y tan graves de destruir ciudades
enteras y pueblos. ¡Oh Dios, cómo es grande la ceguera humana! Y cuando termina el
relámpago de su amable presencia, permanezco más en lo oscuro que antes, con el
pensamiento de mis pobres hermanos esparcidos en el duro exilio de la vida. Pero como si esto
no bastara para llenar mi pobre corazón de intensas amarguras, una más se ha agregado para
sofocar mi pobre existencia en aquellas olas fragorosas en las cuales es arrollada mi pobre alma,
esto es, la noticia de la próxima publicación de los escritos sobre la Santísima Voluntad de Dios,
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