de tu Jesús que con un Fiat la trabajó, ¿pero sabes tú cuál es mi encanto que me rapta? Tu
pequeño ‘te amo’ sobre cada una de las cosas creadas; con este tu pequeño ‘te amo’ impreso
sobre cada una de ellas, todas me hablan de tu amor, me hablan de mi recién nacida de mi
Voluntad, escucho el eco armonioso de toda la Creación que me habla de ti; ¡oh! cómo me rapta,
cómo estoy contento al ver que mi Fiat en la Creación y aquél que te he enseñado se dan la
mano, se entrelazan juntos y cumpliendo mi Voluntad me dan reposo. Pero no estoy contento
con reposarme solo, quiero junto Conmigo a aquélla que me da reposo, a fin de que ella tome
reposo y gocemos juntos los frutos de nuestro trabajo. Mira, ¿no te parece más bella toda la
Creación y todas las obras de mi Redención con tu ‘te amo’, con tu adoración y con tu voluntad
fundida en la mía, que hace vida en medio a las esferas celestes? Así que no hay más soledad
ni aquel silencio sepulcral que había antes en las esferas celestiales y en todas mis obras, sino
que está la pequeña hija de mi Querer que hace compañía, que hace oír su voz, que ama, que
adora, que reza, y que manteniendo sus derechos dados a ella por mi Voluntad, posee todo, y
cuando hay quien posee no hay más soledad ni silencio de tumba. He aquí por qué después de
haberte hablado mucho hago silencio, es el reposo que se requiere para Mí y para ti, para
después poder reemprender de nuevo el hablarte y así continuar mi y tu trabajo. Pero mientras
reposo contemplo todas mis obras, mi amor surge en Mí y reflejándose en Mí mismo y
complaciéndome, concibo en Mí otras imágenes mías similares a Mí, y mi Voluntad las pone
fuera como triunfo de mi amor y como generación predilecta de mi Fiat Supremo, así que en mi
reposo genero los hijos a mi Voluntad, todos similares a Mí, y en mi palabra los doy a luz y les
doy el desarrollo, la belleza, la altura, por eso mi palabra los va formando dignos hijos del Fiat
Supremo. Por eso hija mía, cada palabra mía es un don que te hago, y si te llamo al reposo es
para que tú contemples mi don, y complaciéndote y amándolo hagas surgir de ti otros dones
similares a aquellos que te he dado, y poniéndolos fuera formarán junto la generación de los
hijos del Fiat Supremo, ¡oh, cómo estaremos contentos!”
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19-40
Julio 23, 1926
Temores de ser dejada por Jesús. Quien vive en el Querer Divino
pierde toda vía de salida, ni Jesús puede dejarla ni ella puede
dejarlo. La Creación es espejo, la Voluntad Divina es Vida.
(1) Habiendo esperado y suspirado mucho la venida de mi dulce Jesús, pensaba entre mí:
“Cómo haré, si quien forma mi vida me deja sola y abandonada, ¿podría yo vivir? Y si yo vivo,
porque ahora entiendo que no son las penas las que hacen morir, pues si así fuese, después de
tantas privaciones suyas estaría muerta, las penas a lo más hacen sentir la muerte, pero no la
saben dar, hacen vivir estrujada y aplastada como debajo de una prensa, pero el poder de la
muerte lo tiene sólo el Querer Supremo”. Mientras esto pensaba, mi adorable Jesús se ha
movido en mi interior, y se hacía ver que tenía una cadenita de oro en las manos y se deleitaba
con hacerla pasar entre yo y Él, de modo que quedábamos atados juntos, y con un amor y
bondad toda paterna me ha dicho:
(2) “Hija mía, ¿por qué temes que te deje? Escucha, Yo no puedo tolerar este temor en ti, tú
debes saber que en las condiciones en las cuales te he puesto, el mar de mi Querer que dentro
y fuera de ti corre, en el cual tú voluntariamente, no forzada, te ofreciste en Él, ha ensanchado
tanto sus confines, que ni Yo ni tú encontraremos el camino para salir. Así que si tú quieres
dejarme no encontrarás el camino, y por cuanto quieras girar, girarás siempre en los confines