porque con el haber formado en ti su Reino, mi Supremo Querer forma las comunicaciones para
hacerse conocer a las criaturas; todo lo que te he dicho sobre de Él, los conocimientos que te
he dado, el modo y el cómo del vivir en mi Querer, el hacerte conocer cómo quiere, suspira que
el hombre regrese en sus brazos, que vuelva a entrar en su principio del Querer Eterno de donde
salió, todo son vías de comunicación, vínculos de unión, transmisión de luz, vientecillo para
hacerles respirar el aire de mi Voluntad, y por lo tanto desinfectar el aire de la voluntad humana,
y viento impetuoso para apoderarse y desarraigar las voluntades más rebeldes. Cada
conocimiento que te he dado sobre mi Voluntad contiene una potencia creadora, y el todo está
en poner fuera estos conocimientos, que la potencia que contienen sabrá hacer brecha en los
corazones para someterlos a su dominio. ¿No sucedió tal vez lo mismo en la Redención? Hasta
en tanto que estuve con mi Mamá en mi Vida escondida de Nazaret, todo callaba en torno a Mí,
si bien este escondimiento mío junto con la Celestial Reina sirvió admirablemente para formar
la sustancia de la Redención, y poderme anunciar que ya estaba en medio a ellos; pero los frutos
de Ella, ¿cuándo se comunicaron en medio de los pueblos? Cuando salí en público, me hice
conocer, les hablé con la Potencia de mi palabra creadora, y conforme todo lo que Yo hice y dije
se divulgó y se divulga todavía ahora en medio de los pueblos, así los frutos de la Redención
tuvieron y tienen sus efectos. Ciertamente hija mía, si ninguno hubiese conocido que Yo vine a
la tierra, la Redención habría sido una cosa muerta para las criaturas y sin efectos; así que el
conocimiento ha dado la vida a los frutos de Ella. Así será de mi Voluntad, el conocimiento dará
la vida a los frutos de mi Voluntad y por eso he querido renovar lo que hice en la Redención,
escoger otra virgen, estarme con ella escondido por cuarenta años y más, apartándola de todos
como dentro de una nueva Nazaret para estar libre con ella y decirle toda la historia, los
prodigios, los bienes que hay en mi Voluntad y así poder formar en ti la Vida de mi Voluntad. Y
así como junto conmigo y mi Mamá escogí a San José junto con Nosotros, como nuestro
cooperador, tutor y vigilante centinela de Mí y de la Soberana Reina, así he puesto cerca de ti
la vigilante asistencia de mis ministros como cooperadores, tutores y depositarios de los
conocimientos, bienes y prodigios que hay en mi Voluntad, y como Ella quiere establecer su
reino en medio de los pueblos, quiero por medio tuyo deponer en mis ministros esta doctrina
celestial, como a nuevos apóstoles, a fin de que primero forme con ellos el anillo de conjunción
con mi Voluntad, y después la transmitan en medio a los pueblos. Si esto no fuera, o no debiera
ser, no habría insistido tanto en hacerte escribir, ni habría permitido la venida diaria del
sacerdote, sino que habría dejado todo mi obrar entre tú y Yo. Por eso sé atenta y déjame libre
en ti de hacer lo que quiero”.
(9) Ahora, ¿quién puede decir cómo he quedado confundida con este hablar de Jesús? He
quedado muda y desde el fondo de mi corazón repetía: “Fiat, Fiat, Fiat”.
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19-28
Junio 20, 1926
Ecce Homo. Jesús sintió tantas muertes por cuantos gritaron crucifícalo. Quien vive en
la Divina Voluntad toma el fruto de las penas de Jesús. El ideal de Jesús en la Creación
era el reino de su Voluntad en el alma.
(1) Después de haber pasado días amarguísimos por la privación de mi dulce Jesús, me sentía
que no podía más, yo gemía bajo una prensa que me trituraba alma y cuerpo y suspiraba por mi
patria celestial, donde ni siquiera por un instante habría quedado privada de Aquél que es toda
mi vida y mi sumo y único bien. Luego, cuando me he reducido a los extremos sin Jesús, me
he sentido llenar toda de Él, de modo que yo quedaba como un velo que lo cubría, y como estaba