esto?’ Pero terminó diciendo: ‘Fiat Mihi Secundum Verbum Tuum’. Ella sintió todo el peso del
Todo sobre su nada y naturalmente se espantó. Así que cuando te manifiesto lo que quiero
hacer de ti, tu nada se espanta; veo repetir el espanto de la Soberana Reina, y Yo,
compadeciéndote, levanto tu nada, la refuerzo a fin de que pueda resistir para sostener al Todo.
Por eso no pienses en esto, sino piensa más bien en hacer obrar al Todo en ti”.
(5) Después estaba haciendo mis acostumbrados actos en el Querer Supremo, abrazando
todo y a todos para poder llevar a mi Creador los actos de todos como un acto solo; ahora,
mientras esto hacía, mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi interior, y abrazando todo junto
conmigo, se unía conmigo haciendo lo que hacía yo, y después todo amor me ha dicho:
(6) “Hija mía, amo tanto los actos hechos en mi Querer, que Yo mismo tomo el empeño de
custodiarlos en la unidad de mi luz suprema, de modo de volverlos inseparables de Mí y de mis
mismos actos. Si tú supieras cómo soy celoso de estos actos, cómo me glorifican en modo todo
divino, se puede decir que cada uno de estos actos es una nueva fiesta que se inicia en toda la
Creación y en toda la Patria Celestial; dondequiera que se encuentra mi Voluntad, estos actos,
corriendo en Ella como rayos de luz, llevan nuevas alegrías, fiestas y felicidad, estos actos son
las alegrías, la fiesta y la felicidad que forma la criatura en la Voluntad de su Creador, ¿y te
parece poco que la criatura pueda formar y llevar la fiesta, la alegría, la felicidad a su Creador,
y por todas partes donde reina nuestra Voluntad? Esto sucedió a mi Mamá Reina, Ella, porque
obró siempre en la unidad de la luz del Querer Supremo, todos sus actos, el oficio de Madre, los
derechos de Reina, quedaron inseparables de su Creador, tan es verdad, que la Divinidad
cuando hace salir fuera los actos de la bienaventuranza para hacer feliz a toda la Patria Celestial,
hace salir junto todos los actos de la Mamá Celestial, así que todos los santos se sienten
investidos no sólo de nuestras alegrías y bienaventuranzas, sino que quedan también investidos
por el amor materno de la Madre de ellos, de la gloria de su Reina y de todos sus actos
convertidos en alegrías para toda la Celestial Jerusalén, así que todas las fibras de su corazón
materno aman con amor de madre a todos los hijos de la Patria Celestial, y los hace partícipes
en todas las alegrías de Madre y la gloria de Reina. Así que Ella fue Madre de amor y de dolor
en la tierra para sus hijos, que le costaron tanto, cuanto le costó la Vida de su Hijo Dios, y en
virtud de la unidad de la luz del Querer Supremo que poseía, sus actos permanecieron
inseparables de los nuestros; es Madre de amor en el Cielo, de alegrías y de gloria para todos
sus hijos celestiales, así que todos los santos tienen un amor mayor, gloria y alegrías de más
por virtud de su Madre y Soberana Reina. Por eso, amo tanto a quien vive en mi Voluntad que
Yo me abajo hasta ella para hacer junto con ella lo que ella hace, para elevarla hasta el seno
del Eterno, para hacer uno su acto con su Creador”.
(7) Después de esto me he quedado pensando en la bendita Voluntad de Dios, y muchas
cosas giraban en mi mente, que no es necesario decirlas, y mi dulce Jesús, regresando ha
agregado:
(8) “Hija mía, el triunfo de mi Voluntad está unido con la Creación y con la Redención, se
puede llamar triunfo único; y así como una mujer fue la causa de la ruina del hombre, después
de cuatro mil años una Virgen mujer fue la causa de que, haciendo nacer de Ella mi Humanidad
unida al Verbo Eterno, dio el remedio a la ruina del hombre caído. Ahora el remedio del hombre
está formado, ¿y sólo mi Voluntad debe quedar sin su pleno cumplimiento, mientras que Ella
tiene su acto primero tanto en la Creación como en la Redención? He aquí el por qué después
de otros dos mil años hemos escogido otra virgen como triunfo y cumplimiento de nuestra
Voluntad. Así que nuestra Voluntad, formando su Reino en tu alma y haciéndose conocer, con
este conocimiento te ha dado la mano para elevarte a vivir en la unidad de su luz, de modo de
formar tu vida en Ella y que Ella forme su Vida en ti, y habiendo formado en ti su dominio, forma
la conexión para comunicar su dominio a las otras criaturas; y así como al descender el Verbo
en el seno de la Inmaculada Virgen no permaneció sólo para Ella, sino que formé la conexión
de comunicación para las criaturas y me di a todas y para remedio de todas; así sucederá de ti,