(7) Ahora mientras estaba escribiendo lo que está escrito arriba, no he podido seguir más
adelante porque mi mente ha quedado enajenada por un canto bello y armonioso, acompañado
por un sonido jamás oído, este canto ponía a todos en atención y armonizaba con toda la
Creación y con la patria celestial. Todo esto lo escribo por obedecer. Mientras oía el canto mi
Jesús me ha dicho:
(8) “Hija mía, escucha cómo es bello este sonido y canto, es un cántico nuevo formado por
los ángeles como homenaje, gloria y honor a la unión de la Voluntad Divina con tu voluntad
humana, es tanta la alegría de todo el Cielo y de la Creación toda, que no pudiéndola contener
suena y canta”.
(9) Dicho esto me he encontrado en mí misma.
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19-16
Mayo 1, 1926
Quien vive en el Querer Divino es alimentado por el aliento divino, y
quien no vive en Él es un intruso, un usurpador de los bienes de
Dios, y recibe los bienes a título de limosna.
(1) Me sentía toda inmersa en el Querer Supremo, y mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi
interior, y estrechándome fuerte a Sí ponía su boca cerca de mis labios y me mandaba su aliento
omnipotente. ¿Pero quién puede decir lo que sentía en mí? Aquel aliento me penetraba hasta
las más íntimas fibras, me llenaba toda hasta no sentir más mi pequeñez, mi existencia, sino
solamente y en toda mí misma sólo a Jesús. Así, después de haber repetido varias veces este
mandarme su aliento, porque parecía que no estaba contento si no me veía toda llena de aquel
aliento divino, me ha dicho:
(2) “Hija mía, habiendo tú nacido en mi Querer, es necesario, es justo y decoroso que en Él
vivas, crezcas y te alimentes, que adquieras las prerrogativas de verdadera hija de mi Querer;
ningún lineamiento extraño ni cosa que no pertenezca a mi Querer se debe ver en ti, así que de
tu fisonomía, de tus modos, de tu hablar y hasta del modo como tú amas y rezas, se debe
conocer que eres la hija de mi Voluntad. ¿Ves entonces cómo te amo y con qué celo te custodio
y te alimento? Con mi mismo aliento, porque quien debe vivir en mi Querer, solamente mi aliento
puede conservar íntegra y permanente la Vida de mi Voluntad enella, así que aquel aliento que
con tanto amor hice salir de mi seno en la creación del hombre para infundirle mi semejanza, lo
continúo en el alma que vive en mi Voluntad para formar mis verdaderas imágenes y los grandes
portentos que había establecido formar en la Creación, por causa de las cuales todas las cosas
fueron hechas, por eso suspiro tanto a quien vive en mi Querer, porque sólo ella no me dejará
desilusionado en el fin de la Creación, sólo ella gozará por derecho las cosas creadas por Mí,
porque siendo una mi Voluntad con la suya, lo que es mío es suyo, y con derecho puede decir:
‘El cielo, el sol, la tierra y todas las otras cosas son mías, por eso quiero gozármelas, y también
para dar honor a la Suprema Voluntad que las ha creado y que reina en mí’. En cambio el alma
en la cual no reina mi Querer no tiene ningún derecho, y si las goza es un usurpador, porque no
son suyas, es un intruso en mis bienes, pero como mi bondad es tanta le dejo gozar a título de
limosna, pero no de derecho. He aquí por qué muchas veces los elementos se descargan en
daño del hombre, porque no tiene derecho, y de las cosas de la tierra le queda la limosna que
el Creador le manda. Así que quien vive en mi Querer es como reina en medio de la Creación,
y Yo gozo sumamente al verla reinante en medio de mis bienes”.
(3) Después de esto yo continuaba rezando, y mi dulce Jesús ha regresado y me hacía ver
que de sus santísimas manos salían dos fuentes de luz, una descendía sobre mi pobre alma,