(5) Entonces se sentía un fuerte terremoto que traía destrucción de ciudades. Yo he quedado
espantada, Jesús ha desaparecido, y yo me he encontrado en mí misma...
+ + + +
19-15
Abril 28, 1926
La Creación y la Mamá Celestial son los ejemplares más perfectos del
vivir en el Divino Querer. La Virgen superó a todos en el sufrir.
(1) Estaba pensando entre mí: “Mi dulce Jesús cuando habla de su Querer une casi siempre
a la Soberana Reina del Cielo, o bien a la Creación, parece que se deleita tanto de hablar de
Una o de la otra, que va buscando ocasiones, pretextos, reencuentros para manifestar lo que
hace su Santísima Voluntad tanto en la Mamá Celestial como en la Creación”. Ahora, mientras
esto pensaba, mi amable Jesús se ha movido en mi interior y todo ternura me ha estrechado a
Sí y me ha dicho:
(2) “Hija mía, si esto hago tengo fuertes razones para hacerlo. Tú debes saber que mi
Voluntad solamente en la Creación y en mi Mamá Celestial ha sido siempre íntegra y ha tenido
libre su campo de acción. Ahora, debiendo llamarte a ti a vivir en mi Querer como una de ellas,
debía proponértelas como ejemplo, como una imagen a la cual tú debes imitar. Así que para
poder hacer cosas grandes, de manera que todos puedan recibir de aquel bien, a menos que
no lo quieran, la primera cosa es que mi Voluntad debe obrar integralmente en el alma; mira la
Creación, como mi Voluntad está íntegra en ella, y porque Ella está íntegra, la Creación está en
su puesto y contiene la plenitud de aquel bien con el cual fue creada, y por eso se mantiene
siempre nueva, noble, pura, fresca, y puede participar a todos el bien que posee, pero lo bello
es que mientras se da a todos, ella nada pierde y está siempre tal como fue creada por Dios;
¿qué cosa ha perdido el sol con dar tanta luz y calor a la tierra? Nada; ¿qué ha perdido el cielo
azul con estar extendido en la atmósfera, la tierra con producir tantas y tan variadas plantas?
Nada; y así de todas las cosas creadas por Mí. ¡Oh, cómo la Creación exalta en modo admirable
aquel dicho que dicen de Mí: Es siempre antiguo y siempre nuevo! Así que mi Voluntad en la
Creación es centro de vida, es plenitud de bien, es orden, armonía; todas las cosas las tiene en
el puesto querido por Ella. ¿Dónde podrás encontrar tú un ejemplo más bello, una imagen más
perfecta del vivir en mi Querer, si no es en la Creación? Por eso Yo te llamo a vivir en medio de
las cosas creadas como una hermana de ellas, a fin de que aprendas a vivir en el Supremo
Querer para poder estar también tú en el lugar querido por Mí, para poder encerrar en ti la
plenitud del bien que mi Querer quiere encerrar en ti, a fin de que quien quiera pueda tomar de
aquel bien, y como tú estás dotada de razón, debes sobrepasarlas a todas y corresponder a su
Creador en amor y gloria por cada cosa creada, como si todas estuviesen dotadas de razón, así
que serás la suplidora de toda la Creación, y ella te servirá de espejo donde mirarte para poder
copiar el vivir en mi Querer, a fin de que no te separes de tu puesto; te servirá de guía y te hará
de maestra dándote las lecciones más altas y perfectas sobre el vivir en mi Querer.
(3) Pero la que sobrepasa a todos es mi Mamá Celestial, Ella es el nuevo cielo, es el sol más
fulgurante, es la luna más brillante, es la tierra más florida, todo, todo encierra en Sí, y si cada
cosa creada encierra la plenitud de su bien recibido por Dios, mi Mamá encierra todos los bienes
juntos, porque dotada de razón y viviendo mi Voluntad íntegra en Ella, la plenitud de la Gracia,
de la luz, de la Santidad, crecía a cada instante, cada acto que hacía eran soles, estrellas que
mi Querer formaba en Ella, así que sobrepasó a toda la Creación, y mi Voluntad íntegra y
permanente en Ella hizo la cosa más grande y consiguió el suspirado Redentor. Por eso mi