poseerlas. Por cuan bella y buena sea una cosa, si no es totalmente suya, no se ama, no se
estima, no se pone todo el cuidado que merece, se tiene siempre un ojo frío al mirarla y un latido
sin vida para amarla; en cambio si la cosa fuera suya, es todo ojos para mirarla y todo corazón
para amarla, la estima y llega a tanto, que hace de ella un ídolo para su propio corazón; la cosa
en sí misma no se ha hecho más bella, tal cual era, es, no ha sufrido ningún cambio, el cambio
lo ha sufrido la persona con adquirirla y tenerla como cosa exclusivamente suya. He aquí lo que
recibe el alma con vivir en mi Voluntad: La recibe como suya, la posee, siente su aura celestial,
su Vida de Cielo, la semejanza de Aquél que la creó, y como vive en mi Querer se siente
adornada por los reflejos de su Creador, en todo siente la potencia de aquel Fiat que da vida a
todas las cosas, y en el océano de los bienes que posee dice: ‘¡Cómo soy feliz, la Voluntad de
Dios es mía, la poseo y la amo!’ Por eso todos los actos hechos en mi Querer se difunden sobre
todos, y todos toman parte. Mira, cuando tú al primer surgir del día decías: ‘Surja mi mente en
la Voluntad Suprema para cubrir todas las inteligencias de las criaturas con tu Voluntad, a fin de
que todas surjan en Ella, y yo a nombre de todas te doy la adoración, el amor, la sumisión de
todas las inteligencias creadas.’ Mientras esto decías un rocío celestial caía sobre todas las
criaturas, que las cubría para llevar a todas la correspondencia de tu acto. ¡Oh! cómo era bello
ver cubiertas a todas las criaturas con este rocío celestial que formaba mi Voluntad, del cual es
símbolo el rocío nocturno que en la mañana se encuentra sobre todas las plantas para
embellecerlas y fecundarlas, y a aquéllas que están por secarse para impedir que se puedan
secar; con su toque celestial parece que ponga un toque de vida para hacerlas vivir. Cómo es
encantador el rocío de la mañana, pero mucho más encantador y bello es el rocío de los actos
que forma el alma en mi Voluntad”.
(5) Y yo: “Sin embargo amor mío y vida mía, con todo este rocío las criaturas no cambian”.
(6) Y Jesús: “Si el rocío nocturno hace tanto bien a las plantas, siempre y cuando no caiga
sobre leña seca, cortada de las plantas, o bien sobre cosas que no contienen ninguna vida, y si
bien éstas quedan cubiertas de rocío y como embellecidas, pero para ellas está como muerto y
el sol en cuanto despunta, poco a poco se lo retira; mucho más bien hace el rocío que hace
descender mi Voluntad sobre las almas, siempre y cuando no estén del todo muertas a la gracia;
no obstante, con la virtud vivificante que posee, si están muertas busca infundirles un soplo de
vida, pero todos los demás sienten, quién más, quién menos, según sus disposiciones, los
efectos de este rocío benéfico”.
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18-16
Diciembre 6, 1925
El verdadero vivir en la Voluntad Suprema es propiamente
esto: Que Jesús debe encontrar todo y a todos en el fondo del
alma y todo debe estar, con su amor, vinculado en el alma.
(1) Estaba haciendo en mi interior mis acostumbrados actos en el Querer Supremo, abrazando
toda la Creación y a todas las criaturas para poder hacer míos todos sus actos y corresponder
a mi Dios con mi pequeño amor por todo lo que ha hecho en la Creación y por lo que deberían
hacer todas las criaturas. Pero mientras esto hacía, el pensamiento me ha dicho: “Ocupo tanto
tiempo en hacer esto, ¿y cuál es el bien que tú haces? ¿Cuál la gloria que das a tu Dios?”
Mientras estaba en esto, mi dulce Jesús se ha movido en mi interior y extendiendo sus brazos
parecía que quería abrazar a todos y a todo, y elevándolos en alto ofrecía todo a su Padre
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