Sólo tu Jesús contiene esta virtud, de formar todas las cosas, aun las más grandes con un acto
solo, porque contengo la potencia creadora, pero la criatura, a fuerza de repetir el mismo acto,
forma paso a paso el bien que quiere hacer. Con la costumbre se vuelve naturaleza aquel bien
o aquella virtud, y la criatura se vuelve poseedora, formando con ellas toda su fortuna. También
en el orden natural sucede así, nadie se vuelve maestro con haber leído una vez o pocas veces
las vocales y las consonantes, sino quien constantemente repite hasta llenarse la mente, la
voluntad y el corazón de toda aquella ciencia que conviene para poder hacer de maestro a los
demás; ninguno se ve saciado si no come bocado a bocado el alimento que se necesita para
saciarse; nadie recoge la semilla si no repite, quién sabe cuántas veces, su trabajo en su campo;
y así de tantas otras cosas. El repetir el mismo acto es señal de que se ama, se aprecia y se
quiere poseer el mismo acto que hace. Por eso, repite, e incesantemente repite sin cansarte
jamás”.
(3) Después me he encontrado fuera de mí misma, y mi dulce Jesús me ha llevado girando
en todos aquellos lugares donde había, estando Él en la tierra, obrado, sufrido, orado y también
llorado; todo lo que había hecho, todo estaba en acto y mi amado Bien me ha dicho:
(4) “Hija mía, hija de mi Querer Supremo, mi Voluntad quiere hacerte participar en todo. Todo
lo que tú ves son todas mis obras que hice estando en la tierra, las cuales mi Voluntad las tiene
suspendidas en Ella porque las criaturas no se disponen a querer recibirlas, en parte porque no
conocen aún lo que Yo hice. Mira, aquí están mis oraciones que de noche hacía, cubiertas de
lágrimas amargas y de suspiros ardientes por la salvación de todos, están todas en espera para
darse a las criaturas, para darles los frutos que contienen. Hija, entra tú en ellas, cúbrete con
mis lágrimas, vístete con mis oraciones, a fin de que mi Voluntad cumpla en ti los efectos que
hay en mis lágrimas, oraciones y suspiros. Mi Voluntad tiene como alineadas en Sí las penas
de mi infancia, todos mis actos internos de mi Vida oculta, que son prodigios de gracia y de
santidad, todas las humillaciones, gloria y penas de mi Vida pública, las penas más escondidas
de mi Pasión, todo está suspendido, el fruto completo no ha sido tomado por las criaturas y
espero a quien debe vivir en mi Querer a fin de que no estén más suspendidos, sino que se
viertan sobre ellos para darles el fruto completo. Sólo quien debe vivir en mi Voluntad hará que
no continúen suspendidos mis bienes, por eso entra en cada uno de mis actos y de mis penas,
a fin de que mi Voluntad se cumpla en ti. Entre tú y Yo no quiero cosas suspendidas, ni tolero
no poderte dar lo que quiero, por eso quiero encontrar en ti mi misma Voluntad, a fin de que
nada pueda oponerse a lo que quiere darte mi misma Voluntad”.
(5) Y mientras Jesús decía esto, yo pasaba de un acto a otro de Jesús y quedaba como
transformada, cubierta con sus mismos actos, oraciones, lágrimas y penas. ¿Pero quién puede
decir lo que sentía? Espero que el bendito Jesús me dé la gracia de corresponder y de cumplir
en mí su adorable Voluntad, y en todos. Amén.
+ + + +
18-6
Octubre 10, 1925
Intercambio de Voluntad entre Dios y la Santísima Virgen y
Luisa. La Santísima Virgen repite al alma lo que hizo a su Hijo.
(1) Encontrándome en mi acostumbrado estado, mi pobre mente se encontraba en una
atmósfera altísima, me parecía ver a la Divinidad y sobre una rodilla del Padre Celestial a mi
Reina Mamá muerta, como si no tuviera vida; yo maravillada pensaba entre mí: “Mi Mamá está
muerta, pero qué muerte feliz morir sobre las rodillas de nuestro Creador”. Pero mirando mejor,