tantas que me eclipsaban, y como tantas nubes que me circundaban, pero esto era nada,
después de la intensidad de las penas Yo reaparecía en medio de mis enemigos como sol
majestuoso, con mi acostumbrada serenidad y con mis mismos modos siempre iguales y
pacíficos. Ser siempre igual es sólo de Dios y de los verdaderos hijos de Dios, el modo siempre
igual imprime el carácter divino en el alma, y hace conocer qué puro y santo es el obrar de las
criaturas. En cambio, un carácter desigual es de las criaturas y es señal de pasiones que se
agitan en el corazón humano, que lo tiranizan, de modo que también en el exterior muestran un
carácter desagradable que desagrada a todos. Por eso te recomiendo ser siempre igual
Conmigo, contigo misma y con los demás; igual en las penas y hasta en mi misma privación. El
carácter igual en ti debe ser imborrable, y si bien las penas de mi privación te aterran y forman
dentro y fuera de ti las nubes del dolor, tus modos iguales serán luz que alejarán estas nubes y
harán conocer que, si bien escondido, Yo habito en ti”.
(3) Después de esto yo continuaba pensando en las penas de la Pasión de mi adorable Jesús,
con el clavo de su privación en mi corazón, y mi amable Jesús se hacía ver en mi interior todo
taciturno y tan afligido que daba piedad, y yo le he dicho:
(4) “Amor mío, ¿por qué callas? Me parece que no quieres decirme más nada, ni confiarme
tus secretos y tus penas”.
(5) Y Jesús, todo bondad pero afligido me ha dicho: “Hija mía, el callar dice alguna cosa más
grande que no dice el hablar. El callar es decisión de quien no queriendo ser distraído, calla. El
callar de un padre con un hijo suyo amado mientras se encuentra en medio de otros hijos
libertinos, es señal de que quiere castigar a los hijos perversos. ¿Tú crees que sea cosa de
nada que no venga a ti y que casi no te participe mis penas? ¡Ah hija mía, no es cosa de nada,
todo lo contrario, es cosa grande!; cuando Yo no vengo a ti, mi justicia se llena de flagelos para
castigar al hombre, tanto que todos los males pasados, los terremotos, las guerras, serán como
nada ante los males que vendrán y ante la gran guerra y revolución que están preparando; son
tantos los pecados que no merecen que te participe mis penas para librarlos de los castigos
merecidos, por eso ten paciencia, mi Voluntad suplirá a mi vista, si bien estoy escondido en ti, y
si esto no fuera no habrías podido mantener la batuta en hacer tus acostumbrados giros en mi
Voluntad; soy Yo que, si bien escondido, los hago en ti, y tú sigues a Aquél que no ves, sin
embargo cuando mi justicia haya cumplido el llenado de los flagelos, Yo estaré contigo como
antes, por eso, ánimo, espérame y no temas”.
(6) Ahora, mientras esto decía me he encontrado fuera de mí misma en medio del mundo, y
en casi todas las naciones se veían preparativos de guerras, nuevos modos más trágicos de
combatir, que daban espanto al sólo mirarlos, y además la gran ceguera humana, que haciendo
más ciego al hombre lo hacía obrar como bestia, no como hombre, y tan ciego que no veía que
mientras hería a los demás se hería a sí mismo. Luego, toda asustada me he encontrado en mí
misma, sola, sin mi Jesús y con el clavo en el corazón, porque Aquél que amo se había ido de
mí dejándome sola y abandonada. Y mientras deliraba y sufría por la pena, mi dulce Jesús,
moviéndose en mi interior y suspirando por mi duro estado me ha dicho:
(7) “Hija mía, cálmate, cálmate, estoy en ti, no te dejo, y además, ¿cómo puedo dejarte? Mira,
mi Voluntad se encuentra por todas partes, si tú estás en mi Voluntad no tengo a dónde ir, ni
encuentro lugar para alejarme de ti, debería hacer limitada mi Voluntad, reunirla en un punto
para dejarte, pero ni siquiera esto puedo hacer. Mi inmensidad se extiende por todas partes y
mi Naturaleza hace inmenso todo lo que me pertenece, por lo tanto, inmensa es mi Voluntad, mi
potencia, mi amor, mi sabiduría, etc., entonces, ¿cómo puedo dejarte si en mi Voluntad
dondequiera Yo te encuentro? Por eso debes estar segura de que no te dejo, profundízate
siempre más en la inmensidad del abismo de mi Voluntad”.
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