Creación y son causa primaria para hacer descender sobre la tierra el alimento exquisito de mi
Voluntad y de mi Gracia.
(5) Otra imagen del obrar del alma en mi Voluntad es la tierra. Las almas que viven en mi
Voluntad son las plantas, las flores, los árboles, las semillas. ¿Con cuanto amor no se abre la
tierra para recibir la semilla? Y no sólo se abre, sino que se vuelve a cerrar para ponerse arriba
y ayudar a la semilla a hacerse polvo junto con ella, para poder con mayor facilidad parir de su
seno la planta que contiene esa semilla, y en cuanto comienza a brotar de su seno se estrecha
a su alrededor, le presta el humor que contiene, casi como alimento para hacerla crecer. Una
madre no puede ser tan afectuosa como la madre tierra, porque a su recién nacido no siempre
lo tiene en su regazo, ni siempre le da la leche, en cambio la tierra, más que madre, no separa
jamás de su seno a la planta, mas bien, por cuanto más crece para arriba tanto más se hunde
abajo, se desgarra por hacer lugar a las raíces, para hacer crecer más bella y más fuerte a la
planta. Es tanto su amor y su celo, que la tiene pegada a su pecho para darle vida y alimento
continuo. Pero las plantas, las flores, etc., son el más bello ornamento de la tierra, son su
felicidad, su gloria y su riqueza, y proveen de alimentos a las humanas generaciones. Más que
madre tierra es mi Voluntad para el alma que vive y obra en Ella; más que tierna madre me la
oculto en mi Voluntad, le ayudo a hacer morir la semilla de su voluntad, a fin de que renazca con
la mía y formo mi planta predilecta; la alimento con la leche celestial de mi Divinidad; es tanto
mi celo que la tengo prendida a mi seno, y encerrada en Mí a fin de que crezca bella y fuerte y
toda a mi semejanza. Por eso hija mía sé atenta, obra siempre en mi Voluntad si quieres volver
contento a tu amado Jesús; quisiera que hicieras todo a un lado para tomar sólo este punto del
vivir y obrar siempre en mi Voluntad”.
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17-9
Agosto 14, 1924
Lo obrado en la Divina Voluntad contiene la potencia creadora.
El obrar de Jesús forma la corona al obrar de las criaturas.
(1) Estaba pensando entre mí: “Quisiera girar siempre en su Querer Divino, quisiera ser como
rueda de reloj que gira siempre sin detenerse jamás”. Pero mientras esto pensaba, mi dulce
Jesús se ha movido en mi interior y me ha dicho:
(2) “Hija mía, ¿quieres girar siempre en mi Querer? ¡Oh! con qué ganas y con qué amor
quiero que gires siempre en mi Querer, tu alma será la rueda, mi Voluntad te dará la cuerda para
hacerte girar velozmente sin detenerte jamás, tu intención será el punto de partida de adonde
quieres ir, qué camino quieres tomar, si al pasado o bien en el presente, o quieres deleitarte en
los caminos futuros, a tu libre elección, siempre me serás amada y me dará sumo deleite
cualquier punto de partida que tu tomes”.
(3) Después ha agregado: “Hija amadísima de mi Voluntad, todo lo que se ha hecho en mi
Voluntad contiene la potencia creadora. Mira, todo lo que hizo mi Humanidad estando en la
tierra, como todo fue hecho en la Voluntad Suprema, todo contiene esta potencia creadora,
tanto, que así como está un sol siempre en acto, siempre pleno de luz y de calor, sin disminuir
jamás, ni crecer en su pleno esplendor, tal como fue creado por Dios, así todo lo que hice, todo
está en acto, y como el sol es de todos y de cada uno, así mi obrar, mientras es uno es de todos
y de cada uno, es más, mis pensamientos forman la corona a cada inteligencia creada, mis
miradas, mis palabras, mis obras, mis pasos, mis latidos, mis penas, forman la corona de las
miradas, de las palabras, de las obras, de las penas, etc., etc., de las criaturas, podría decir que
como corona están a guardia de todo lo que hace la criatura. Ahora, si la criatura piensa en mi
Voluntad, la corona de mis pensamientos se abre y encierra en los míos los pensamientos de
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