el alma entra en mi Querer, es el amor de ella, son sus actos que llenándose de virtud divina
hacen surgir mi Vida, según que sus actos más o menos se extienden y sean hechos. He aquí
por qué mi fiesta al ver que la criatura toma de lo mío y me da mi amor, mi gloria y hasta mi
misma Vida, es tanto mi contento que a la criatura no le es dado comprenderlo mientras vive en
el exilio, pero lo comprenderá en la patria celestial, cuando se vea correspondida con otras
tantas Vidas Divinas por cuantas ha formado en la tierra”.
+ + + +
16-56
Marzo 22, 1924
Necesidad de escribirlo todo. La Virgen hizo el más grande
milagro. Sólo esta doctrina podrá detener a las generaciones
humanas que corren en vertiginosa carrera en el mal.
(1) Habiendo dicho al confesor lo que está escrito arriba, decía que él no estaba convencido
de esto, que si fuera verdad, esta mañana se debería ver el mundo cambiado, o al menos en
parte. Entonces yo he quedado con dudas y casi con la voluntad de no querer escribir más y de
no decir nada más. Entonces al venir mi amable Jesús me he abandonado en sus brazos y he
desahogado con Él mi corazón, le he dicho cómo pensaba el confesor, y que para creer quisieran
ver cosas prodigiosas, milagros, etc. Y mi amado Jesús estrechándome a Él como si con su
contacto quisiera despejarme las dudas que me afligían, me ha dicho:
(2) “Hija mía, ánimo, no te abatas; si no fuera necesario que tú escribas no te habría
obligado al sacrificio. Tú debes saber que cada efecto, bien, valor que te hago conocer sobre
mi Voluntad, y lo que la criatura puede hacer viviendo en Ella, son otros tantos gustos,
carnadas, imanes, alimentos, armonías, perfumes, luces; así que cada efecto que te digo
contiene su propiedad distinta, por lo tanto no manifestando todos los bienes que hay en mi
Querer y hasta dónde el alma puede llegar viviendo en Él, harías faltar una carnada para
pescarlas o un gusto para halagarlas, o bien un imán para atraerlas, un alimento para
saciarlas, así que faltaría la perfecta armonía, el placer de los perfumes, la luz para
encaminarlas, y por eso no encontrando todos los bienes posibles, esto es, no conociéndolos,
no tendrán ese gran deseo de elevarse sobre todas las otras cosas para hacer vida en mi
Voluntad. Además, no te preocupes de lo que te ha sido dicho, también mi Mamá tenía por
Vida mi Querer, no obstante el mundo hacía su curso en el mal, nada se vio cambiado, ningún
milagro externo se vio en Ella, sin embargo lo que no hizo en el bajo mundo lo hizo en el Cielo,
con su Creador; con su vivir continuo en el Querer Divino formó lugar en Ella para atraer al
Verbo a la tierra, cambió la suerte del género humano e hizo el más grande de los milagros,
que ningún otro ha hecho y que jamás podrá hacer, fue milagro único: ‘Transportar el Cielo a
la tierra’. Quien debe hacer lo más no es necesario que haga lo menos; sin embargo, ¿quién
sabía algo de lo que hacía mi Mamá? ¿Quién sabía lo que hacía con el Eterno para obtener el
gran portento del descendimiento del Verbo en medio de las criaturas? Se supo sólo por
algunos, en mi Concepción, que fue Ella la causa, y por muchos cuando me vieron expirar
sobre la Cruz. Hija mía, por cuanto más grande es el bien que quiero hacer al alma, y que
este bien debe descender para bien de las generaciones humanas y que debe darme una
gloria completa, tanto más la atraigo a Mí y hago madurar, conservar este bien entre Yo y el
alma, la segrego de todos, la vuelvo ignorada, y cuando mi Querer quiere que se acerque a
alguna criatura, se necesita todo mi poder para hacerla someterse al sacrificio, por eso deja
hacer a tu Jesús y tranquilízate”.
1008 sig