los rayos, ¿cómo puedes ver el sol? Si supieras qué significa no hacer despuntar mi sol, el gran
mal para ti y para todo el mundo, estarías muy atenta a no turbarte jamás, porque para las almas
turbadas es siempre noche, y en la noche no surge el sol; en cambio para las pacíficas es
siempre día, y Yo, a cualquier hora que quiera surgir mi sol, el alma está siempre pronta a recibir
el bien de mi venida. Además, la turbación no es otra cosa que falta de abandono en Mí, y Yo
te quiero tan abandonada en mis brazos, que ni siquiera un pensamiento debes tener de ti, Yo
pensaré en todo. No temas, tu Jesús no puede hacer menos que tomar cuidado de ti, tenerte
defendida de todos, me cuestas mucho, mucho he puesto en ti, sólo Yo tengo derecho sobre ti.
Entonces, si los derechos son míos, la custodia será toda mía, por esto estate en paz y no
temas”.
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13-26
Octubre 21, 1921
Todo lo que Jesús hizo y sufrió está en continuo acto de darse al hombre
(1) Estaba pensando en la Pasión de mi dulce Jesús, entonces Él, al venir me ha dicho:
(2) “Hija mía, cada vez que el alma piensa en mi Pasión, recuerda lo que he sufrido o me
compadece, en ella se renueva la aplicación de mis penas, surge mi sangre para inundarla y
mis llagas se ponen en camino para sanarla si está llagada, o para embellecerla si está sana, y
todos mis méritos para enriquecerla. El negocio que hace es sorprendente, es como si pusiera
en el banco todo lo que hice y sufrí, y de ello obtiene el doble, porque todo lo que hice y sufrí
está en continuo acto de darse al hombre, así como el sol está en continuo acto de dar luz y
calor a la tierra; mi obrar no está sujeto a agotarse, solamente conque el alma lo quiera, y por
cuantas veces lo quiera, recibe el fruto de mi Vida, así que si se recuerda veinte, cien, mil veces
de mi Pasión, tantas veces de más gozará los efectos de Ella, pero qué pocos son los que de
Ella hacen tesoro. Con todo el bien de mi Pasión se ven almas débiles, ciegas, sordas, mudas,
cojas, cadáveres vivientes que dan repugnancia, porque mi Pasión ha sido puesta en el olvido.
Mis penas, mis llagas, mi sangre, son fuerza que quita las debilidades, luz que da vista a los
ciegos, lengua que desata las lenguas y abre el oído, es medio que endereza a los cojos, vida
que resucita los cadáveres. Todos los remedios necesarios a la humanidad están en mi Vida y
en mi Pasión, pero la criatura desprecia la medicina y no pone atención a los remedios, por eso
se ve que con toda mi Redención, el hombre perece en su estado como afectado por una tisis
incurable. Pero lo que más me duele es ver a personas religiosas que se fatigan para hacer
adquisición de doctrinas, de especulaciones, de historias, pero de mi Pasión, nada, así que mi
Pasión muchas veces está desterrada de las iglesias, de la boca de los sacerdotes, así que su
hablar es sin luz, y las gentes se quedan más en ayunas que antes”.
(3) Después de esto me he encontrado de frente a un sol, cuyos rayos llovían todos sobre mí,
me penetraban dentro; me sentía investida de modo que me sentía en poder del sol, su luz
vibrante no me impedía mirarlo, y cada vez que lo veía sentía una alegría y una felicidad mayor;
entonces, de dentro de aquel sol ha salido mi dulce Jesús y me ha dicho:
(4) “Amada hija de mi Querer, como sol te inunda mi Querer, tú no eres otra cosa que la presa,
el entretenimiento, el contento de mi Querer, y conforme te sumerges en Él, así mi Querer, como
rayos solares derrama en ti los perfumes de mi santidad, de mi potencia, sabiduría, bondad, etc.,
y como mi Querer es eterno, por cuanto más tratas de estar en Él, y hacer de Él más que vida
propia, vienes a absorber en ti mi inmutabilidad e impasibilidad. La eternidad como círculo gira
en torno a ti para hacer que tomes parte en todo y que nada se te escape, y esto para hacer que
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