(3) Después ha agregado: “Quien vive en mi Querer debe ser como centro de todo; mira el
sol en lo alto, en el cielo se ve el centro de su luz, su circunferencia, pero la luz y el calor que
expande tocan y llenan toda la tierra, haciéndose vida y luz de toda la naturaleza; así quien vive
en mi Querer debe vivir como fundido en mi mismo centro, el cual es vida de todo; estas almas
son más que sol, son luz, calor y fecundidad de todos los bienes, así que quienes no viven del
todo en mi Querer, se pueden llamar plantas, flores, árboles, que reciben luz, calor, fecundidad
y vida de estos soles, y viviendo en lo bajo están sujetos a crecer y a decrecer, están expuestos
a los vientos, a las heladas, a las tempestades, en cambio quien vive en mi Querer, como sol
tiene la primacía sobre todo, triunfa y conquista todo, y mientras él toca todo y se hace vida de
todo, él es intangible, no se deja tocar por ninguno, porque viviendo en lo alto ninguno lo puede
alcanzar”.
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13-7
Junio 28, 1921
Las almas que viven en el Divino Querer, lo
que hace Dios hacen ellas. El verdadero reinar
es no estar excluido de ninguna cosa creada por Dios.
(1) Me estaba poniendo toda en el Divino Querer y mi dulce Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, las almas que viven en mi Querer son el reflejo de todos y de todo, y como
reflejan en todo, por consecuencia reciben el reflejo de todos, y como mi Voluntad es vida de
todo, ellas en mi Querer corren a dar vida a todo, así que también las cosas inanimadas y los
vegetales reciben sus reflejos, y ellas reciben el reflejo de todo lo creado, armonizan en mi
Querer con todas las cosas creadas por Mí, en mi Querer dan a todos, son amigas y hermanas
con todos, y reciben amor y gloria de todos. Mi Querer me las vuelve inseparables, y por eso lo
que hago Yo lo hacen ellas, mi Querer no sabe hacer cosas diferentes de Mí. El reino de mi
Voluntad es reinar, por eso todas ellas son reinas, pero el verdadero reinar es no estar excluido
de ninguna cosa creada por Mí”.
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13-8
Julio 14, 1921
Así como el sol forma la vida de toda la naturaleza,
el Divino Querer forma la vida de las almas.
(1) Mi voluntad nadaba en el Querer Eterno, y una luz incomprensible me hacía comprender
y me decía:
(2) “Hija mía, para quien vive en mi Voluntad sucede como a la tierra que está expuesta al sol;
el sol, rey de todo lo creado está por encima de todo, y toda la naturaleza parece que mendiga
del sol lo que forma su vida, su belleza, su fecundidad: La flor mendiga del sol su belleza, su
colorido, su perfume, y conforme va brotando y abriéndose, así abre la boca para recibir del sol
el calor y la luz para colorearse, perfumarse y formar su vida; las plantas mendigan del sol la
madurez, la dulzura, el sabor; todas las cosas mendigan del sol su vida.