+ + + +
9-53
Noviembre 3, 1910
El alma: Paraíso de Jesús en la tierra.
(1) Esta mañana el bendito Jesús se hacía ver en mi interior en acto de recrearse y aliviarse
de tantas amarguras que le dan las criaturas, y ha dicho estas simples palabras:
(2) “Tú eres mi Paraíso en la tierra, mi consuelo”.
(3) Y ha desaparecido.
Deo gratias.
Nihil obstat
Canonico Hanibale
M. Di Francia
Eccl.
Imprimatur
Arzobispo Giuseppe M. Leo
Octubre de 1926