de la fatiga ni de la vida. Todo lo contrario para aquél que camina y se detiene, ya que sólo con
detenerse sentirá el cansancio de los pasos que ha dado, perderá el tesón en seguir el camino,
y no caminando no podrá ver su punto final, que es un bien sumo y no quedará cautivado, la
Gracia no viéndolo correr no se dará en vano, y la vida se volverá insoportable, porque el ocio
produce tedio y fastidio”.
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7-37
Agosto 10, 1906
Un contento de menos en la tierra, es
un paraíso de más en el Cielo.
(1) Continuando mi habitual estado, en cuanto he visto al bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, por cuantos mínimos placeres el alma se priva en esta vida por amor mío, otros
tantos paraísos de más le daré en la otra vida; así que un contento de menos aquí, es un paraíso
de más allá. Imagínate un poco cuántas privaciones has tenido tú en estos veinte años de cama
por causa mía, y cuántos paraísos de más Yo te daré en el Cielo”.
(3) Y yo al oír esto he dicho: “Mi bien, ¿qué dices? Yo me siento honrada y casi deudora de
Ti porque me das la ocasión de poderme privar por amor tuyo, ¿y me dices que me darás otros
tantos paraísos?”
(4) Y Él ha agregado: “Y es exactamente así”.
(5) Deo Gratias
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7-38
Agosto 11, 1906
Jesús le dice que la cruz es un tesoro.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, veía a mi adorable Jesús con una cruz en la mano,
toda llena de perlas blancas, y haciéndome don de ella, la apoyaba sobre mi pecho, la cruz se
ha internado dentro de mi corazón, como dentro de una estancia, y me ha dicho:
(2) “Hija mía, la cruz es un tesoro, y el lugar más seguro para poner a salvo este preciado
tesoro es la propia alma; o sea, es lugar seguro cuando el alma está dispuesta con la paciencia,
con la resignación, y con las otras virtudes a recibir este tesoro, porque las virtudes son tantas
llaves que lo custodian para no malgastarlo y exponerlo a los ladrones, pero si no tiene,
especialmente la llave de oro de la paciencia, este tesoro encontrará tantos ladrones que lo
robarán y harán despilfarro de él”.
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7-39
Agosto 25, 1906
El interés y las ciencias humanas en los sacerdotes.
(1) Esta mañana, encontrándome fuera de mí misma, me parecía ver sacerdotes, prelados
atentos al interés y a las ciencias humanas, que no son necesarios para su estado, agregando