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7-29
Julio 10, 1906
Quien todo se dona a Jesús, recibe todo Jesús.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, por breve tiempo ha venido Nuestro Señor y me ha
dicho:
(2) “Hija mía, quien toda a Mí se da, merece que Yo todo a ella me dé. Heme aquí todo a tu
disposición, lo que quieras, tómalo”.
(3) Yo no le he pedido nada, sólo le he dicho: “Mi Bien, no quiero nada, únicamente te quiero
a Ti sólo; sólo Tú me bastas para todo, porque teniéndote a Ti tengo todo.”
Y Él: “Muy bien, has sabido pedir, pues mientras no quieres nada has querido todo”.
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7-30
Julio 12, 1906
Todo lo que a la criatura le sirve de sufrimiento, toca a Dios.
(1) Habiendo sufrido mucho al esperar a mi bendito Jesús, me sentía cansada y sin fuerzas.
Entonces ha venido casi de escapada y me ha dicho:
(2) “Hija mía, todo lo que a la criatura le sirve de sufrimiento o de dolor, por una parte hiere a
la criatura, y por otra parte toca a Dios; y Dios sintiéndose tocado, da siempre a cada toque que
siente da alguna cosa de divino a la criatura”.
(3) Y ha desaparecido.
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7-31
Julio 17, 1906
Cómo a quien vive en la Voluntad de Dios, Jesús le
da la llave de sus tesoros, y no hay gracia que
salga de Dios en que ella no tome parte.
(1) Esta mañana veía al bendito Jesús con una llave en la mano y me decía:
(2) “Hija mía, esta llave es la llave de mi Voluntad; para quien vive en Ella le conviene que
tenga la llave para abrir y cerrar según le plazca, y tomar lo que le agrade de mis tesoros, porque
viviendo de mi Querer tendrá cuidado de ellos más que si fueran suyos, porque todo lo que es
mío es suyo, y no hará despilfarro de ello, más bien los dará a otros y tomará para ella lo que
pueda darme más honor y gloria. Por eso te entrego la llave y ten cuidado de mis tesoros”.
(3) Mientras esto decía, me sentía toda inmersa en la Divina Voluntad, tanto, que no veía otra
cosa que Voluntad de Dios, y me la he pasado todo el día en este paraíso de su Voluntad. ¡Qué
felicidad, qué alegría! Y durante la noche, encontrándome fuera de mí misma, continuaba en
este ambiente, y el Señor ha agregado:
(4) “Mira amada mía, para quien vive en mi Querer no hay gracia que salga de mi Voluntad
hacia todas las criaturas del Cielo y de la tierra, en que ella no sea la primera en tomar parte. Y
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