(1) Esta mañana después de haber esperado mucho, Jesús bendito se ha movido en mi
interior y he visto que estaba dentro de mí, abrazado, sostenido como por otra persona, yo he
quedado maravillada al ver esto, y Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, el interior del alma es un cúmulo de pasiones, y conforme el alma va abatiendo
las pasiones, así toma lugar cada una de las virtudes, cortejada por grados de gracia, y según
la virtud va perfeccionándose, así la gracia le suministra sus grados. Y como mi trono está
compuesto de virtudes, así el alma que posee las virtudes me suministra los brazos, el trono
para poder reinar en su corazón y tenerme continuamente abrazado y cortejado, hasta
deleitarme con ella. Ahora, siendo que el alma puede mancharse, pero la virtud queda siempre
intacta, y hasta en tanto que el alma la sabe tener, está con ella, cuando no, se regresa a Mí, o
sea, de donde salió. Por eso no te maravilles si me has visto así en tu interior”.
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4-132
Junio 15, 1902
El Amor no es un atributo de Dios, sino su misma Naturaleza.
El alma que verdaderamente ama a Jesús no puede perderse.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi adorable Jesús me ha transportado fuera de mí
misma y me ha dicho:
(2) “Hija mía, todas las virtudes puede decirse que son mis dotes y mis atributos, pero el amor
no puede decirse que sea un atributo mío, sino mi misma naturaleza. Por eso todas las virtudes
forman mi trono y mis cualidades, pero el amor me forma a Mí mismo”.
(3) Al oír esto me he acordado que el día anterior había dicho a una persona que temía por la
inseguridad de la salvación, que quien verdaderamente ama a Jesucristo puede estar seguro de
salvarse; yo para mí considero imposible que Nuestro Señor aleje de Sí a un alma que de todo
corazón lo ama, por eso pensemos en amarlo y tendremos en nuestro propio puño nuestra
salvación. Entonces he preguntado al amante Jesús si había dicho mal, y Él ha agregado:
(4) “Amada mía, con razón tú dijiste esto, porque el amor tiene esto de propio, el formar de
dos objetos uno solo, de dos voluntades una sola; así que el alma que me ama forma Conmigo
una sola cosa, una sola voluntad, entonces, ¿cómo puede separarse de Mí? Mucho más que
siendo mi naturaleza amor, donde encuentra alguna chispa de amor en la naturaleza humana,
enseguida la une al amor eterno. Entonces, así como es imposible formar de un alma, dos almas,
de un cuerpo, dos cuerpos, así es imposible que se pierda quien verdaderamente me ama”.
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