reciban ni la belleza, ni los sonidos de nuestras alegrías como dotes propias, tomarán lo que
hayan conocido, por eso habrá varios coros en la jerarquía del reino de mi Voluntad Divina. Si
supieras qué diferencia habrá entre quien lleva mis conocimientos desde la tierra, y entre quien
los adquirirá en el Cielo; los primeros los tendrán como dotes propias y se verá en ellos como
naturaleza las bellezas divinas, y se oirán los mismos sonidos de las alegrías y felicidades que
hace oír y forma su Creador, en cambio en los segundos, no será ni naturaleza en ellos, ni dotes
propias, sino que los recibirán por efecto de comunicación de los anteriores, casi como la tierra
recibe los efectos del sol, pero ella no posee la naturaleza del sol. Entonces aquellos que
poseerán todos los conocimientos formarán el coro más alto, y así según conozcan vendrán
formados los diversos coros. Pero todos aquellos que hayan adquirido estos conocimientos,
sea en todo o en parte, tendrán el noble título de hijos de mi reino, porque estos conocimientos
sobre mi Fiat, para quien tiene el bien de conocerlos para hacer de ellos vida propia, tienen
virtud de ennoblecer a la criatura y hacer correr en su alma los humores vitales de la Vida Divina,
y de elevarla a su origen primero, y son como el pincel del hagamos al hombre a nuestra imagen
y semejanza, y pintan la imagen del Creador en la criatura. Sin importar quien conozca de más
o quien de menos, no será destruida su nobleza, sucederá como por ejemplo de una familia
noble que tiene muchos hijos, algunos de estos hijos se dan al estudio, otros a las bellas artes,
así que éstos se elevan de más, tienen puestos altos y decorosos, son más conocidos, amados
y estimados, porque por las ciencias que poseen hacen más bien en medio de las gentes, lo que
no hacen los otros hermanos, pero con todo y que éstos con sus sacrificios se elevan tanto, no
destruye el que los otros hermanos sean nobles, porque todos llevan en ellos la sangre noble
de su padre, por eso visten noblemente, tienen modos nobles en el obrar y en el hablar, en todo,
así serán los hijos de mi Fiat, todos nobles, perderán la rudeza del querer humano, los míseros
harapos de las pasiones; las tinieblas de las dudas, de los temores, serán puestas en fuga por
la luz de mis conocimientos, y arrojará a todos en un mar de paz. Entonces tus confesores
pasados a la otra vida serán como el preludio de los hijos de mi Voluntad, porque el primero se
sacrificó tanto y trabajó por ayudar al pequeño campo de tu alma, y si bien en ese entonces Yo
poco te hablaba de mi Fiat, porque primero debía disponerte, él será como el primer precursor,
como el alba que anuncia el día del reino de mi Voluntad; el segundo y el tercer confesor, que
tanto tomaron parte y conocieron en gran parte los conocimientos de Ella y tanto sacrificio
hicieron, especialmente el tercero, que amaba tanto el que fueran conocidos y que tanto se
sacrificó en escribir, serán como sol que despunta, que poniéndose en curso forma el día pleno
de luz; aquellos que siguen serán como el pleno mediodía del gran día de mi Voluntad; según
el interés que han tenido y tendrán, serán puestos quién a la primera hora del día de mi Querer,
quién a la segunda, quién a la tercera y quién al pleno mediodía. ¿Y crees tú que la memoria
del padre Di Francia, sus tantos sacrificios y deseos de hacer conocer mi Voluntad, hasta haber
iniciado la publicación, sólo porque me lo he traído al Cielo será apagada en esta gran obra de
mi Fiat Divino? No, no, es más, el tendrá el primer puesto, porque él con venir de lejos, vino
como en busca de la cosa más preciosa que pueda existir en el Cielo y en la tierra, del acto que
más me glorifica, es más, que me dará gloria completa por parte de las criaturas, y ellas recibirán
bienes completos, él preparó el terreno para hacer que fuese conocida mi Voluntad Divina, tan
es verdad, que no ahorró nada, ni gastos, ni sacrificios, y aunque no tuvo cumplimiento la
publicación, sólo con iniciarla preparó los caminos para hacer que un día pueda ser conocida y
tener vida la obra de mi Voluntad en medio a las criaturas. ¿Quién podrá destruir que el padre
Di Francia haya sido el primer iniciador en hacer conocer el reino de mi Voluntad, y sólo porque
su vida se apagó no tuvo cumplimiento la publicación? Así que cuando se conozca esta gran
obra, su nombre, su memoria estará llena de gloria y de esplendor y tendrá su acto primero en
una obra tan grande, tanto en el Cielo como en la tierra. En efecto, ¿por qué existe una batalla
y casi cada uno suspira la victoria de vencer en retener los escritos sobre mi Fiat Divino? Porque
él se llevó los escritos para publicarlos, si esto no hubiera sido, ¿quién habría hablado de ello?
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