en paz en mi Querer, o bien te hago una sorpresa con decirte otras cosas más sorprendentes
sobre el Eterno Querer, de modo que sorprendida olvides todo, también tus temores, y en paz
navegues el mar de mi Voluntad, y Yo, divino piloto me deleito en guiar a aquella que vive y es
toda para nuestro Supremo Querer”.
(5) Sea todo para gloria de Dios y para confusión mía, que soy la más miserable de las
criaturas.
Deo Gratias
Nihil obstat
Canonico Hanibale
M. Di Francia
Eccl.
Imprimatur
Arzobispo Giuseppe M. Leo
Octubre de 1926
1133 sig